Pese a la prohibición que tienen estos vehículos para transitar por las vías principales y barriales de la comuna seis, su paso se hace cada vez más frecuente y en la misma medida crecen los perjuicios para los habitantes, quienes manifiestan que varias viviendas y las redes de acueducto y alcantarillado están expuestas a graves daños.


Vehículos-carga-pesada.comuna-seis-soacha

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Para las autoridades de transito municipales ha resultado casi imposible evitar o por lo menos controlar el paso de camiones, volquetas y vehículos de carga pesada sobre las principales vías de la comuna seis. Líderes del sector se han dado a la tarea de gestionar durante meses para que el problema se resuelva, sin embargo la falta de apoyo ha conllevado a que dichos esfuerzos sean en vano.

“Los conductores de los camiones pasan entre las vías pequeñas de los barrios y las calles principales de la comuna. Las más perjudicadas han sido las calles 13, 12 y 11; las dos últimas hasta hace un tiempo estaban en perfecto estado, ahora sus condiciones son incluso riesgosas para la comunidad”, aseveró Isabel Molano, delegada de salud de la Junta de Acción Comunal del barrio Llano Grande.

Justamente, al colindar con la calle 13 y estar ubicado entre las calles 11 y 12, el barrio Llano Grande ha sido uno de los sectores más perjudicados por el paso de camiones, puesto que el peso de los vehículos ya ha causado preocupantes daños en algunas viviendas y los residentes temen que sus redes de acueducto y alcantarillado lleguen a verse perjudicadas.

“El paso de los camiones estremece nuestras viviendas y se siente el impacto que los mismos tienen sobre las vías. Cabe destacar que las redes de servicios públicos del barrio fueron hechas por la comunidad, por lo tanto son superficiales y no están diseñadas para soportar el peso de esa clase de vehículos. Con la ruptura de las redes de alcantarillado el agua residual empezará a filtrarse por debajo de nuestras viviendas y a perjudicar el terreno en el que fueron edificadas, representando un daño incalculable para las familias”, destacó María Lilia Ruiz, coordinadora del comité de educación de Llano Grande.

La insistencia de los dignatarios de la Junta de Acción Comunal no ha dado tregua, han asistido a las autoridades y se han valido de las instancias judiciales necesarias para frenar el paso de los camiones, sin embargo, hasta el momento todos sus esfuerzos han sido infructuosos.

“Desde movilidad nos aseguraron que para agosto estaría la señalización, la cual según nos indicaron, solo podía ser instalada en las vías que están en buen estado. Las autoridades no quieren hacer vigente el decreto 208, que prohíbe el paso de camiones por la 13, enviándolos por la perimetral, al tiempo ignoran la tutela 125 de 1995, que restringe el paso de vehículos de este tipo sobre vías principales y de barrios”, puntualizó Brigitte Leal, presidenta de la JAC de Llano Grande.

Finalmente, la comunidad insiste que la instalación de la señalización que prohíbe el paso de los camiones es necesaria, ya que con la misma los agentes encargados del orden tendrán un soporte para combatir el transito ilegal de vehículos pesados. Así mismo resaltan la importancia de la acción de la Secretaría de Movilidad respecto a la instalación de la señalización que debió ejecutarse a partir de agosto, según argumentan los líderes de Llano Grande.