En vista de los escasos recursos del municipio para atender a las víctimas con un enfoque diferencial, representantes de dicha población en Soacha han optado por preparar un proyecto productivo autosostenible para ayudar a los suyos y generar emprendimiento empresarial efectivo que represente una reparación al daño que recibieron en el marco del conflicto armado.


A pesar de ser el tercer municipio receptor de desplazados por la violencia, la administración municipal de Soacha no cuenta con el sustento suficiente para atender las necesidades de las víctimas, hecho que permite recordar la necesidad de realizar un censo poblacional para aumentar el presupuesto.

No obstante, las víctimas, cansadas de esperar soluciones o apoyo que no han podido encontrar en la alcaldía de Soacha, llevan cerca de dos años preparando un proyecto productivo que según ellos les permitirá crecer económicamente, y está organizado de tal forma que puede llegar a beneficiar y reparar a cientos o incluso miles de familias, no solo en Soacha, sino a nivel nacional.

“Este proyecto lo hacemos a través de una fundación creada por víctimas para las víctimas; a través de la formación empezamos a construir el proyecto que permitirá a las familias crecer económicamente sin necesidad de depender de ninguna autoridad. De la misma forma buscamos hacer entender a los beneficiados que nosotros no somos mendigos, sino personas que queremos progresar y generar oportunidades para muchos más, destacó Yerlis Beleño, portavoz de la organización de víctimas, (Fundeplas).

El mencionado proyecto está enfocado a la producción de huevos y a la porcicultura. Debido a su prometedor crecimiento de capital y a la posibilidad de muchas familias de acceder a las capacitaciones para desarrollar esta clase de trabajos, muchas de ellas ya conocen este tipo de agricultura.

El proyecto ha sido edificado y mejorado sin descanso durante dos años, en los cuales ya ha sido evaluado por la Unidad Nacional de Atención a Víctimas y fue visto como viable por su director, Alan Jara. Las cifras que arroja el proyecto parecen prometedoras y aparentan ser toda una transformación al sistema de reparación de víctimas.

“Con la aprobación de la Unidad de Víctimas, aspiramos recibir poco más de 36 millones para la inversión inicial, de los cuales un 15% aproximadamente se destinará a la compra de los cerdos y las gallinas ponedoras, el resto se invertirá en la adaptación del terreno y la construcción de los espacios adecuados para ejercer la porcicultura y la producción de huevos”, señaló la portavoz.

Es necesario resaltar cómo será posible y qué aspectos garantizan la viabilidad del proyecto. Beleño describió por qué se diferencia de los demás.

“Al principio nos entregan dos cerdas, ya embarazadas, estas dan cría cada mes, mientras se dejan descansar dos meses, sus crías ya están listas para el consumo de carne, y del mismo grupo se separan otras dos hembras para la reproducción de los animales. En cuanto a las gallinas, con la inversión inicial tendremos 500, las cuales pueden llegar a poner todos los días entre 350 o 400. Por lo tanto serían 400 huevos, suponiendo que diez familias estén afiliadas, pasarían a ser 4.000 huevos por día”, puntualizó.

Cabe resaltar que el sitio donde se llevará a cabo el prometedor proyecto sería en el corregimiento dos de Soacha. Así mismo, que los impulsores y la mesa de trabajo que lo diseñó y presentó ante la Unidad de Atención a Víctimas está conformado por soachunos, víctimas de la violencia. Finalmente cabe destacar que el crecimiento del proyecto se basa en la formación de una cooperativa en la que se espera que cientos de familias afiliadas se vean beneficiadas y hagan parte del auto sostenimiento.