Una estructura que no fue hecha para soportar cientos de personas al mismo tiempo preocupa a los usuarios, pero además el puente está repleto de vendedores que nadie controla.

Desde que las estaciones de Transmilenio de San Mateo y Terreros fueron dañadas por vándalos y delincuentes, todo el peso y la carga de usuarios la debe soportar el puente peatonal de León XIII, el mismo que da ingreso a la estación que ahora sirve de portal.

“En las horas pico de mañana y tarde la cantidad de personas que se hace sobre el puente para ingresar o salir de la estación es bastante, incluso hay momentos en que la estructura se mese y uno siente que se cae, la verdad ya da hasta miedo subirse cuando está repleto de gente”, dijo un usuario del sistema residente en Terreros.

Las quejas sobre el miedo que produce en las personas son bastantes, pero además se suma la invasión del puente a cargo de vendedores ambulantes.

“No contentos con la cantidad de usuarios que se sube para coger el Transmilenio, ahora está lleno de carretas, vendedores y hasta de recicladores, es un caos total que nadie controla. Dios no lo quiera un día de estos pasa una tragedia y ¿quién responde?”, añadió Lorena Medina, usuaria del sistema.

El descontrol es total. Ayer, por ejemplo, sobre las 6:00 p.m. cuando el puente estaba lleno de usuarios que llegaban de sus trabajos, una persona le dio por cruzar de extremo a extremo con una carreta que transportaba un mueble, bloqueando el paso en ambos sentidos, y como si fuera poco, una señora intentó hacer lo mismo con una de reciclaje.  

“Hemos puesto quejas en la alcaldía, en Transmilenio, pero nadie dice nada. Seguramente están esperando que pase alguna tragedia”, replicó otra usuaria.

Lo cierto es que un puente que fue hecho para soportar una carga media de personas, ahora es utilizado para ingresar a una estación que sirve de portal, debido a las circunstancias adversas del paro, pero que corresponde a las autoridades tomar las medidas pertinentes para evitar posibles tragedias.