La comunidad del barrio Santa Ana, sector Girasoles, pasa por una delicada situación debido a que una de sus calles principales no está pavimentada. El estado de la vía ocasiona daños y perjuicios a los residentes y propietarios de negocios, ya que cuando llueve se inunda y en verano ‘todo’ se llena de polvo.


A pesar de que el barrio cuenta con una ubicación estratégica que le permite la movilidad y el acceso a los diferentes sitios de la ciudad, sus habitantes están cansados de pedir ayuda para la pavimentación de la Carrera 10, entre la calles 11 y 15, pues los daños que les causa son bastantes y el deterioro de las viviendas ya se está evidenciando.

“La gran problemática que se nos está presentando en este sector es el alcantarillado de la carrera 10, que beneficia a los barrios Villa Flor y Girasoles, y el gran inconveniente que tenemos con la laguna Tierra Blanca, que con un aguacero pequeño inunda la vía. Se le ha informado a la Alcaldía, a la Gobernación y a la Car, y la realidad es que no hemos tenido una respuesta positiva, ellos vienen, miran y dicen que van a hacer el estudio pero nada más, en realidad la problemática es la carrera 10”, contó Jesús Alejandro Luis Robles, Presidente de la JAC de Santa Ana Girasoles.

En respuesta a lo solicitado por la comunidad, el municipio argumenta que la construcción de obras públicas requiere estudios previos y diseños, y que el arreglo de la vía se incluirá en el presupuesto, siempre y cuando sea viable el diseño para la ejecución del alcantarillado.

Los vecinos argumentaron que tan pronto llueve hay inundaciones, “se hizo un trabajo hace unos 12 años y la tubería que se instaló es insuficiente, porque con solo un aguacero todas las aguas corren a la calle 11 y al colegio Juan Pablo II, se acumulan las aguas negras que salen por los sifones de las tuberías, por lo tanto es contaminación y una problemática para el sector”, agregó uno de los residentes del barrio.

La respuesta del municipio es la falta de recursos para el cuidado y construcción de esta calle, aunque algunos vecinos aseguran que el arreglo de la vía se convirtió en trampolín político para muchos:

“La infraestructura del alcantarillado es obsoleta, tiene una tubería que no cuenta con la capacidad necesaria, en época electoral esto se convierte en politiquería, todos vienen a decir que ellos pavimentan, arreglan y cuando suben nadie se vuelve a pronunciar; la comunidad sale afectada por la tierra y las enfermedades respiratorias; ahora, como la calle está destapada muchos la cogieron de basureo y escombrera, sumado a las inundaciones. Todo se une y afecta a la comunidad, y para rematar la gente se vuelve ajena a las cosas porque ha perdido la confianza debido a las falsas promesas y a la lucha que ha mantenido durante años, sin respuesta alguna”, finalizó Flor Alba, habitante de Santa Ana.

Redacción : Jessica Quintero