Una seria problemática sanitaria se ha desatado en el barrio Ciudad Latina producto de la presencia de una novena de animales callejeros, que además de ‘regar’ sus excrementos a lo largo y ancho del sector, han afectado la salud de decenas de abuelos que reciben sus alimentos en uno de los comedores comunitarios que funcionan en el lugar.


Las mascotas son sacadas a la calle todos los días hacia las 11am por una de las vecinas del barrio, quien además de albergarlos en su vivienda durante las noches, los alimenta propiciando que más animales se acentúen allí. Sin embargo, el problema radica en que la persona en mención no cuenta con las condiciones aptas para tener dentro de su residencia a tantos perros, teniendo en cuenta también que los caninos carecen de vacunas y esterilizaciones como para poder habitar en una zona residencial, sumado a que muchos de los ejemplares padecen rabia y ya han atacado a varios vecinos y transeúntes:

“Hay nueve perros en la cuadra, uno huele muy mal, tiene Sarna y está afectando a los abuelos que vienen al comedor a la hora del almuerzo. Estos animales atacan no sólo a los abuelos sino también a los niños y a los adultos que pasan por ahí. Para rematar, los vecinos les sacan comida y eso da pie para que más perros se acerquen a la cuadra y las personas sigan ‘echando’ desperdicios Lo más difícil son las enfermedades y el mal olor que nos afecta, es cierto que uno puede tener mascotas en estas casas, pero no en exceso, es que nueve perros y dos gatos es algo exagerado”, explicó Maribel Guzmán, vecina del sector.

Guzmán agregó que los usuarios del comedor redactaron una carta para radicar la queja ante la Secretaría de Salud, al tiempo que se realizó una pequeña reunión con los habitantes de la cuadra y los demás vecinos para explorar posibles soluciones a la problemática. No obstante (aseguró) la Secretaría hizo una visita el viernes pasado afirmando que iba a tomar medidas al respecto, pero al día de hoy los animales permanecen allí.

“Yo vivo en la casa que colinda con la residencia de la señora de los perros, cuando los sacan empieza el mal olor y como les riegan comida al frente la presencia de moscas es terrible. Yo soy una persona de la Tercera Edad, y a causa de esto padezco quebrantos de salud producidos por los malos olores y las plagas. Esta señora saca a los perros alrededor del Mediodía y cuando los abuelos van llegando los perros se mandan a atacar, varios de ellos ya han sido mordidos y esta persona en lugar de atajarlos, los incita”, expresó Graciela Mejía, una de las abuelas del comedor comunitario.

“Tenemos una evidente falta de Sanidad y Salud, acá en la cuadra hay muchos niños y ellos no pueden siquiera salir a jugar porque entran con los zapatos untados de estiércol de perro. Ahora, son las 11am y ella (la persona que alberga a los perros) los saca justo en el momento en que los abuelos van a almorzar, el otro día mordió a un abuelo que venía al comedor y ahora la mayoría de ellos deben cruzar por otro lado para evitar encontrarse con los animales. ¿Cómo será esa familia dentro de su casa con toda esa cantidad de animales? Una mascota en el hogar es bonita bien cuidada, mas no en la calle donde esté perjudicando a los vecinos. Como para rematar, a la señora no se le puede decir nada, muy a pesar del riesgo existente de que los perros se le manden a una persona y la muerdan”, agregó María Helena Serna, propietaria del predio donde funciona el comedor.

Más allá del problema que hay entre los vecinos y la persona que alberga a los caninos, la comunidad pide una acción pronta de las autoridades de Salud y hacen un llamado para que a la zona acuda la Unidad Móvil, a fin de controlar la desenfrenada reproducción de estos animales.