Luego de las festividades de fin de año, el retorno de los viajeros que ingresan a la Capital de la República desde las diferentes ciudades del país por la Autopista Sur ha sido de permanente
preocupación, pues la organización que viene desarrollando la Policía de Carreteras tiene muchas falencias dentro de la logística de lo que llamamos el plan retorno.


El día Martes 1° de Enero de 2013 organizaron el contra flujo acostumbrado desde la entrada al vecino Municipio de Sibaté, permitiendo que los vehículos tomaran las vías alternas de San Miguel vía a Fusagasugá y de igual manera la que conduce a Mesitas del Colegio, Tocaima, Girardot para quienes tenían destinos como Ibagué, Armenia, Cali, Popayán Pasto e Ipiales.

Lo curioso del caso es que el trancón se origina a la altura de Boquerón en la vía Melgar – Bogotá generándose una difícil movilidad en los sectores de Chinauta, Fusa, Silvania. La situación llegaba hasta el Peaje en el ingreso a Soacha y la vía de contra flujo, es decir la que conduce directamente al sur desde Chusacá hasta Melgar y no es utilizada para el efecto porque se cierra la vía y por esa razón el ingreso de los viajeros duró mucho más del tiempo normalmente establecido, ocasionándoles con justa razón malestar e incomodidades.

En lo que respecta al Municipio de Soacha como es de costumbre para estos casos, el ingreso por la avenida Terreros de los vehículos de los residentes en los Barrios de San Mateo, Quintanares, Altos de Cazuca se vuelve un problema, ya que la Policía de Carreteras no permite el ingreso y por consiguiente sucede lo insólito, un recorrido que normalmente se realiza en menos de diez minutos puede tomar un promedio de una hora y media, pues quienes se movilizan hacia los sectores mencionados deben avanzar por un lento trancón hasta Soacha para volver y hacer el retorno de nuevo con el otro trancón de ingreso a Bogotá.

¿Cuánto tiempo más los soachunos seguiremos conviviendo con este problema?