Las moscas, uno de los insectos más odiados por el ser humano debido a su papel en la transmisión de enfermedades, podrían ser ahora quienes llevan en su saliva el antídoto a algunos males.

Se trata en particular de las moscas negras, que fueron estudiadas por científicos del National Institute of Allergy and Infectious Diseases, según lo anunció la American Chemical Society.

En la investigación, José Ribeiro y colegas reportaron la primera identificación de proteínas en la saliva de las moscas negras, insectos que succionan sangre y que expanden el contagio de parásitos que causan la oncocercosis, una devastadora enfermedad que ocasiona ceguera y que afecta a más de 17 millones de personas en el mundo entero; particularmente en las áreas rurales del continente africano.

Según Ribeiro, los estudios se empezaron hace 30 años, pero se trataba de un área de investigación que había sido ignorada.

«Además, sólo tecnología reciente -desarrollada durante los últimos 10 años- ha permitido que aprendamos qué se está expresando [a través de las proteínas],» dijo Ribeiro. «Es mucho más complejo de lo que pensamos. Incluso estamos encontrando algunos componentes que no sabemos cómo están actuando».

El científico explicó que la saliva de las moscas negras hembra contiene sustancias que inhiben las defensas naturales de cuerpo.

La sustancia, hace que el cuerpo sea vulnerable a enfermedades cuando las moscas infectadas muerden la piel. Sin embargo, no fue hasta este momento que se identificaron químicos específicos involucrados en esta acción.

A través de la recolección de glándulas salivales de cientos de moscas negras hembra, los investigadores aislaron las proteínas e identificaron 72 de ellas; algunas incluso completamente nuevas para la ciencia. Se espera que estas proteínas sirvan de base para el desarrollo de medicamentos o vacunas transmitidas a través de éstos y otros insectos que succionan sangre, como los mosquitos y las moscas de arena, entre otros.

«Se espera que en entre los próximos 5 a 10 años ya se tenga una vacuna en contra de la saliva de las moscas negras que transmiten oncocercosis», dijo Ribeiro refiriéndose a los estudios de su colega de origen mexicano, Jesús Valenzuela. Otros descubrimientos potenciales incluyen la transmisión de enfermedades a través de mosquitos (malaria) y garrapatas (enfermedad de Lyme).

Fuente: ConCiencia News