Debido al incumplimiento del municipio en el pago al contratista que construye la IE Las Villas sede principal o ‘Sol Naciente’, al regreso de las vacaciones los estudiantes encontraron la obra casi como la vieron al salir a mediados de junio, a pesar del compromiso adquirido en la reunión realizada el 30 de mayo en la institución.


Aquel día, ante el alcalde municipal y las secretarias de infraestructura y educación, se ventilaron los inconformismos de la comunidad educativa de Las Villas. En ese mismo espacio se adquirieron varios compromisos, uno de los cuales fue que hacia el 15 de junio se le cancelaría al contratista el dinero faltante con relación al avance de obra, que en esa época llegaba al 90%. (ver: http://bit.ly/12zOdY3).

Pero el pago al contratista estuvo condicionado a la voluntad del concejo para aprobar el proyecto de acuerdo que permitía contar con los recursos y cancelarle los dineros atrasados al contratista. Ese día, el mismo alcalde municipal aseguró que hacia el 15 de junio estaría aprobado el proyecto, pero éste no ha logrado avanzar en el cabildo y apenas por estos días se socializa en la comisión primera.

El problema es que la obra ya va en un 90% y los dineros pagados al contratista apenas llegan al 72%, que traducido en dinero, el municipio estaría debiendo casi mil millones de pesos.

El 30 de mayo, se aseguró que el proyecto de acuerdo ya estaba socializado y que el siguiente martes se radicaría en el concejo para que hacia el 15 de junio ya estuviera aprobado y se le pudiera girar de inmediato al contratista. No obstante, el concejo asegura que dicho proyecto se radicó solo hasta el 17 de junio y el 25 del mismo mes se le asignó ponente. La comisión primera, encargada de su estudio, adelantó socializaciones los días 3 y 8 de julio, y aún no dice cuándo se vota, aunque por ley el cabildo tiene hasta el 28 de este mes para aprobarlo o rechazarlo en primer debate, antes de ir a plenaria.

Los padres de familia y la comunidad educativa de la IE Las Villas culpan a algunos funcionarios de la alcaldía, ya que no trabajan al ritmo que exige el alcalde municipal.

“El 30 de mayo yo le dije al señor alcalde mirándolo a los ojos, que tenía piedras sueltas en la administración y que había gente que lo estaba haciendo quedar como un zapato ante la comunidad. Hoy me ratifico en esas palabras porque él muy claramente se comprometió que cuando entraran los niños de vacaciones se deberían tener ya colocadas las puertas, los vidrios y el resto de marcos que faltan, y las dos terrazas terminadas, como sitio de descanso y recreo para los niños del segundo y tercer piso, pero pareciera que la orden fuera no terminar”, manifestó Pedro Guzmán, padre de familia de la Institución e integrante de la veeduría ciudadana.

La molestia radica en el escaso y casi nulo avance que tuvo la obra durante el periodo vacacional, teniendo en cuenta que el compromiso era prácticamente terminarla. En las tres semanas de receso apenas se colocaron algunos marcos para las ventanas sin los vidrios, se adecuaron unas instalaciones eléctricas y se enchaparon determinados espacios. “Observamos que la Ludoteca la tienen como depósito, no se ve ni un solo trabajador, la cocina y el comedor – que es donde esperamos que los niños reciban su comida caliente – no va ser posible todavía porque tampoco están trabajando en ella, mucho menos en la sala de profesores ni en los laboratorios”, agregó Guzmán.

“El problema es que nos toca estudiar en salones sin puertas ni vidrios en las ventanas y el piso está en cemento, entonces hace mucho frío, aunque tratamos de solucionar el problema colocándonos una chaqueta”, dijo Byron Suárez, estudiante del grado 502.

“En la mañana hace mucho frío, a pesar de que me traigo esta chaqueta. Solicitamos que nos coloquen las puertas porque así como está, es muy inseguro, además entra polvo y se escucha mucho ruido”, agregó Anderson Guzmán del grado 503.

El pasado viernes 6 de julio, se reunió el contratista, la secretaria de educación (E), la interventoría, el consejo de padres de familia y la veeduría. Allí, el contratista aseguró que a él no le habían cancelado y que por lo tanto no tiene cómo pagar a sus empleados, subcontratistas y proveedores, motivo que expuso para no cumplir con lo pactado.

Para los padres de familia, preocupa que últimamente no se hicieron más prórrogas, sino que ahora hablan de suspensiones. Inicialmente se hizo una por un mes y antes de que se venciera, el 17 de junio, se inventaron una suspensión indefinida, sin plazo fijo, aunque la obra se reinició pero a un ritmo demasiado lento.

Ante la cruda realidad, a la comunidad educativa lo único que le queda es esperar si el proyecto de acuerdo es aprobado lo más pronto en el concejo municipal para que los dineros puedan ser girados al contratista. “Si ello ocurre, podríamos decir que aunque demorado, veríamos un final feliz, así sea en unos dos meses. Pero nos preocupa que por la iliquidez del contratista, éste podría abandonar la obra y ahí sí el problema sería tremendo, porque acordémonos que ya hay en Soacha una obra abandonada que es la del convenio 1207 que este 9 de julio cumple dos años y cuatro meses tirada a su suerte, al sol y al agua, y esta sería la segunda obra abandonada, y si ello ocurre, ahí se abre un lío jurídico donde vemos con mucho pesimismo que pudiera terminarse este año”, enfatizó el integrante de la veeduría.

Uno de los arquitectos de la obra, aunque no concedió entrevista, sí culpó a las secretarías de Infraestructura y Hacienda, y se quejó por la ‘pleitesía’ que ha tenido que rendirles en repetidas ocasiones. Así mismo cuestionó a la secretaria de educación (E), Ana Otilia Rodríguez, al asegurar que ella ha salido a decir públicamente que los problemas de plata ya están solucionados, afirmación que es totalmente falsa.

Pero a pesar de toda esta odisea, se espera que una obra de más de $5.200 millones, la cual se inició a finales del año 2011, se culmine de una vez por todas, y que como aseguran algunos padres de familia, “ya es hora que la secretaría de educación y la administración municipal se pongan serias” para que luego de cinco prórrogas y dos suspensiones, se entregue por fin el edificio nuevo de la IE Las Villas.