“La construcción y demolición de fronteras es tan antigua como la sociedad humana misma. La vida en una sociedad sin fronteras sería inconcebible. Pero aquella que persista en mantenerlas a ultranza, ignorando las pulsaciones de los tiempos, quedará condenada al atraso y a la decadencia. El resto es abolir los límites obsoletos y rehacer otros más deseables en respuesta a la diversidad, al pluralismo. T.K Oommen, Filósofo Hindú.


Durante años el territorio del municipio de Soacha se ha concebido, planeado y desarrollado acorde a los caprichos de nuestros políticos de turno y sus respectivos intereses electorales. En épocas de elecciones candidatos a la Alcaldía y Concejo aparecen como “Papá Noel, regalando lo público” llegan a nuestros barrios, veredas y comunas con una sonrisa, sus prebendas políticas y sus típicas promesas de gobierno: “prometo pavimentar la calle” “Sacaré los vendedores ambulantes de su barrio” “Pintaré y adecuaré salones comunales para su comunidad” “Traeré los servicios públicos”.

Este fenómeno de política corrupta y clientelista puede suceder por múltiples razones. Pero, una de ellas se debe a la falta de una planeación del territorio, del espacio, del municipio, lo cual permite a nuestros políticos y gobernantes de turno “negociar los bienes públicos” y otorgarle pavimentación, vías, mejores condiciones de vida, escenarios deportivos, etc. a aquellos que logran demostrar que fueron sus potenciales votantes si son afortunados. Mientras otros, se quedan en el regateo o con la ilusión de que algún día ese pintoresco personaje de elecciones cumpla con lo acordado.

Hoy los ciudadanos de este municipio somos víctimas de aquellos vándalos políticos que usan nuestras necesidades cotidianas (la falta de transporte, de servicios públicos, de vías de acceso, etc) para llegar al poder y lucrarse. Seguramente, esta dinámica continúe hasta que Soacha no tenga un proyecto de organización del territorio que busque el desarrollo y el progreso de sus comunidades al largo plazo desligándose de los intereses particulares. Hasta no acabar con ello, en Soacha se seguirá manifestando la presencia del Estado en zonas electorales estratégicas, mientras otros vivimos en el abandono.

Ante planes de ordenamiento territorial fallidos guardados en los anaqueles de la Alcaldía. Hoy al municipio se le presenta la posibilidad de consolidar un Área Metropolitana con el Distrito Capital cuya finalidad es la prestación de servicios públicos. Pero, ¿ello como nos ayudaría? Construir el Área Metropolitana nos permitiría proponer como ciudadanos un modelo de desarrollo a largo plazo para el municipio y nuestro vecinos capitalinos de las localidades de Bosa y Ciudad Bolívar que responda a nuestras necesidades y características reales.

Implicaría el compromiso de ambas Administraciones por otorgar los recursos económicos, físicos y humanos necesarios para la consolidación de un modelo de municipio, de ciudad capital que logre otorgar mejores condiciones de vida, el progreso colectivo y la modernización de nuestros espacios.

Ello quiere decir que nuestras necesidades y problemas con la prestación de servicios públicos como el agua, el aseo, el alcantarillado, el alumbrado público y el transporte ya no dependerían de la voluntad de nuestros políticos de turno y dejarían de ser promesas de elecciones. Para convertirse en situaciones problemas que le competerían solucionar a las administraciones locales de Soacha y Bogotá, independientemente de quien sea el gobernante que nos acompañe. Ya que las Alcaldías estarían ejecutando lo acordado por la legislación nacional, en este caso la Ley orgánica de ordenamiento territorial, la cual busca promover procesos asociativos entre entidades territoriales (municipios, departamentos) para la libre y voluntaria conformación de alianzas estratégicas que impulsen el desarrollo autónomo y sostenible de las comunidades.

En este sentido conformar el Área Metropolitana, no es ninguna propuesta o idea de los dos alcaldes locales, ni mucho menos una pérdida de autonomía política y/o administrativa del municipio de Soacha frente al Distrito Capital, simplemente es cumplir y ejecutar lo acordado en la ley orgánica de ordenamiento territorial.

Seguramente, Soacha sería el más beneficiado, pues es la oportunidad de desligar nuestros recursos públicos y nuestras necesidades diarias de los intereses privados y particulares de aquellos que usan la política como un negocio personal y/o familiar. Para así consolidar un modelo de municipio comprometido con el progreso y desarrollo sostenible de nuestras comunidades al largo plazo y no dependiente de la voluntad de nuestros concejales y alcaldes de cuatrienio. Siendo el Área Metropolitana un medio para construir la “otra Suacha” aquella que es incluyente y dignifica la vida.