En San Mateo hay un predio baldío que se convirtió, según los vecinos, en un espacio de inseguridad, microtráfico, asesinato e invasión. Ninguna autoridad del municipio responde.

Sobre la Carrera 12 entre calles 29 y 30, al lado del conjunto residencial Alameda de San Ignacio, hay un predio que colinda con la localidad de Usme en Bogotá y está generando malestar entre los vecinos porque se convirtió en un espacio que alberga delincuentes que amenazan el bienestar de los residentes del sector de San Mateo.

“Llevamos 32 años viviendo acá, cuando la constructora entregó las viviendas este sitio lo dejó como a la deriva. Al principio teníamos policía montada y había celaduría, después supimos que pertenecía a la CAR, luego lo cedieron a la Umata y en ese tiempo lo encerramos; todos hemos colaborado, pero la inseguridad sigue lo mismo; desde que empezaron a atracar a los vecinos, pusimos reja en la urbanización”, comentó un residente del sector.

La situación en esta zona ha empeorado desde que empezó la pandemia, la comunidad del sector ha solicitado vigilancia y control por parte de las autoridades con un CAI móvil; asimismo, se indica que cuando pasa algún altercado la policía no se acerca al lugar y dice que ellos corren peligro, “pero si a ellos les da miedo, cómo seremos nosotros”, indicó un residente de la urbanización Pinares, también aledaña a la zona.

“Hace dos meses estuvimos con la policía, les indicamos que si podíamos quemar los cambuches y no lo permitieron. El hecho es que se tiran la pelota unos con otros, aunque nos hemos unido como vecinos; fuimos y quemamos un poco de basura porque ya no soportábamos el olor, sacamos alrededor de dos volquetas de escombros. Hasta queríamos hacer un parque, pero como no nos definen de quién es, nada podemos hacer”, añadió un residente de San Mateo.

Esta denuncia no es la primera vez que se presenta, los administradores de los dos conjuntos aledaños indican que desde el 2.012 han reportado la situación y no se les ha dado una respuesta efectiva y de fondo. La semana pasada se redactaron oficios dirigidos al alcalde municipal, Concejo de Soacha, Secretaría de Gobierno, a la Inspección de Policía, al Comando de Policía, a la Fiscalía y Secretaría de Salud. “Esto ya es un problema de salud pública porque tenemos consumidores que deben recibir asistencia, además por lo que esas personas pernoctan aquí y están construyendo, hay basura, proliferación de vectores y roedores”, manifestó otro vecino del sector.

Según la última información que maneja la Alcaldía de Soacha, se indica que el predio es de los dueños de la Hacienda Terreros; además “se supo que en el pasado se presentó una acción de grupo, pero hay dolientes que somos nosotros como comunidad, Aquí hay microtráfico y asesinatos, que no es cualquier cosa”, indicó un afectado por la situación.

La comunidad de alrededor y sobre todo de los conjuntos Alameda de San Ignacio y Los Pinares mantiene sus cámaras activadas y su cerramiento con candados, pero temen por su vida porque ya han recibido amenazas y la inseguridad es permanente, “a cualquier hora nos toca pasar acompañados o con palos para que no nos roben”, puntualizaron los afectados.