El 11 de marzo de este año, Don Jaime Cortés recibió una inesperada y grata llamada de la Fundación Corazón Verde, en la cual se le comunicaba que a su hijo Luís Miguel se le había adjudicado un apartamento, gracias a la labor social de Prodesa en alianza con Camacol.


Hacía tres años su hijo Luís Miguel, quien trabajaba para la Policía Nacional desde hacía 6 años, sufrió un accidente en una moto, que lamentablemente le dejó secuelas relacionadas con su capacidad de concentración. A raíz de esto, una parte de su cuerpo quedó con parálisis, su memoria no fue la misma de antes y su capacidad para movilizarse se vio limitada, lo cual no ha sido un impedimento para que Luís Miguel tenga una gran disciplina y motivación para retomar su vida anterior y así poder estar nuevamente con sus dos pequeños hijos.

La fundación Corazón Verde, creada en 1998 por un grupo de empresarios colombianos y cuyo propósito consiste en desarrollar iniciativas sociales que busquen mejorar integralmente la calidad de vida de las viudas y huérfanos de la Policía Nacional fallecidos en actos de servicio, al conocer la historia de Luís Miguel y las difíciles condiciones del espacio en donde vivía, estudió el caso con el fin de encontrar la alternativa que lo ayudará a tener la calidad de vida que se merece, con los mejores medios que lo impulsaran en su proceso de recuperación.

“Es muy difícil movilizarlo en el espacio tan estrecho donde vivimos. Para llevarlo a los controles médicos es muy complicado, tanto como para bajar como para subir las escaleras empinadas de la casa”, cuenta Don Jaime, padre de Luís Miguel.

Es así como Prodesa, en un trabajo conjunto con Camacol y el Programa Edificarte, le brinda el apartamento a Luís Miguel, a través de la Fundación Corazón Verde, pensando en darle las condiciones aptas para su buen vivir y su óptima recuperación.

El apartamento, ubicado en Ciudad Verde, fue rediseñado y adaptado para Luís Miguel: los marcos de las puertas son lo suficientemente anchos para que su silla de ruedas pueda desplazarse sin ninguna dificultad; de hecho, algunas puertas son corredizas con el fin de conservar la amplitud de los espacios; los baños fueron ampliados pensando en la facilidad para su movimiento; el piso fue enchapado en cerámica para evitar deslizamientos; las paredes fueron adaptadas con barras de apoyo. El apartamento, que cuenta con espacios amplios y luminosos, sala comedor, 3 cuartos, cocina integral y el paisaje verde que caracteriza al proyecto, está ubicado en el primer piso del edificio, con el fin de que Luís Miguel tenga la libertad de salir a disfrutar de la naturaleza, del medio ambiente, de los parques zonales y lineales, y de las atracciones que brinda Ciudad Verde.

“Nuestro hijo está feliz, allá va a ver gente, aquí se la pasa encerrado, si a caso sale a ver el sol cuando vamos a misa los domingos. Para nosotros esto es una motivación inmensa, pues aún cuando atendemos a nuestro muchacho con todo el amor, las condiciones de nuestra casa no son las mejores”, cuenta Doña Isabel, madre de Luís Miguel.

Conociendo el caso y teniendo en cuenta la importancia que Prodesa le brinda a la labor social, siendo que este es uno de los pilares de la compañía, sus funcionarios decidieron trabajar conjuntamente en ayudar a las familias que se encontraran en estas condiciones.

“Prodesa no sólo quería entregar las llaves, sino ir un paso más allá. Así, pensó en todas las necesidades que él requería como discapacitado, para lo cual terminó el apartamento totalmente, incluidos los acabados y lo equipó con los electrodomésticos básicos, en pro de facilitar su vida”, comenta Ángela Ramírez, Gerente de Relaciones Comerciales de Prodesa.

La entrega del inmueble la hacen todos aquellos que participaron directamente en el proyecto, es decir los colaboradores del área de Gestión, Negocio, Diseño, Planeación, Construcción, Relaciones Comerciales de Prodesa, junto con los proveedores como Madeformas, AYS y J&Z, encargados de la madera, pintura, los pisos y los enchapes, respectivamente.

“Con esta entrega se reafirma uno de los propósitos de Prodesa que consiste en crear experiencias memorables, que se materializan haciendo de las entregas de las viviendas una experiencia única y diferente para el nuevo propietario, pues consideramos este momento como una vivencia emocional relevante”, añade Yazmín Corredor, Directora de Atención al Cliente.

Luís Miguel, agradece a Prodesa con una sonrisa y con la motivación de que en su nuevo apartamento iniciará un ciclo de vida que le traerá a sus 29 años el impulso para volverse a poner en pie y seguir adelante, siendo un ejemplo de fortaleza, disciplina y motivación.