El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz-Granados, señaló que el Gobierno prohibirá la comercialización en Colombia de las imitaciones de sombreros vueltiaos chinos o de cualquier procedencia.


El ministro de Comercio, ordenó a la Superintendencia de Industria y Comercio que “en la mayor brevedad posible tome las medidas cautelares para remover del mercado cualquier imitación de los sombreros vueltiaos que afecte la competencia de los artesanos colombianos y engañe al consumidor”.

Díaz-Granados explicó que dentro del marco legal de las importaciones, los sombreros en general están incluidos en la categoría de libre importación, lo que significa que no están sujetos a vistos buenos de ninguna entidad estatal, ni tampoco se exige registro de importación ante el Ministerio para su ingreso al territorio aduanero colombiano.

Sin embargo, el ministro fue enfático en afirmar que la evidencia presentada en los últimos días indica claramente que en este caso hay un detrimento del trabajo de los artesanos y los resguardos indígenas y, en este sentido, y que por lo tanto el Gobierno tiene un margen para actuar y tomar las medidas cautelares, tanto en el ingreso de estos productos al país, como en la identificación de los precios al mercado y en las atribuciones de origen que incluyen en sus etiquetas.

Además, el Gobierno le solicitará a la Dian una declaración anticipada de las importaciones a Colombia de sombreros vueltiaos de origen chino “de manera que se pueda hacer inspección física para evitar la entrada al país de imitaciones que violan la propiedad intelectual de los productos de artesanos nacionales”, dijo Díaz-Granados.

Con el reporte de la Dian se controlarían las rutas de ingreso para posteriormente actuar con las medidas de control y vigilancia respectivas.

Entre enero y octubre del año pasado, ingresaron al país 944.081 sombreros vueltiaos hechos de plástico y procedentes de China a un monto total de 525.837 dólares. Cada artículo se vendió a 55 centavos de dólar, menos de $1.000, cuando los originales colombianos cuestan entre $100.000 y $150.000.

Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, los sombreros tienen marquillas falsas que indican que son productos 100% de hilo colombiano. El ministro aseguró que espera que la Superintendencia actúe de manera urgente “y controlar el comercio de este tipo de sombreros que están afectando la estabilidad de las familias artesanas de Colombia”.