La ola de atracos, robos y hasta asesinatos a bicitaxistas llenó la copa de propietarios y conductores de estos vehículos. Anoche protagonizaron una protesta en las vías de San Mateo para hacerse escuchar y denunciar la difícil situación de inseguridad a la que se enfrentan.

 El asesinato de un bicitaxista en Bosa la noche anterior  prendió las alarmas y el gremio en Soacha aprovechó para hacer una plantón y denunciar la ola de atracos y robos a los que deben enfrentarse diariamente, sin que las autoridades hagan algo al respecto.

“Soy cabeza de hogar, tengo dos hijos y  hace como un mes me robaron el bicitaxi, ahora no tengo con qué llevar la comida a la casa porque  en este momento no tengo  trabajo”, dijo una mujer que fue atracada.

Cuentan los mismos integrantes del gremio  que  normalmente trabajaban  en el sector de San Mateo, Terreros y parte de Cazuca  alrededor de 50, pero ahora ese número se ha reducido a casi la mitad por el miedo  a que los roben o los asesinen. “No salimos  porque nos tienen aterrorizados con tanto robo acá en la zona, este año nos han robado por lo menos 30 bicitaxis, entonces así no se puede salir”, aseguró un  bicitaxista.

Dicen que los robos se han presentado  bajo la modalidad de mano armada. “Es que ahora es con pistola y cuchillos, los paran y se lo quitan, el conductor lo que hace es bajarse porque tiene una familia a quien hacerle falta y  nadie se  va a hacer matar por un bicitaxi “, sostuvo un integrante del gremio.

Denuncian que han hablado con la Policía y que no los escuchan. “De hecho en  algunas rutas hay unos tipos que son los que se roban los bicitaxis, le hemos dicho al comandante de La Capilla y no ha  tomado medidas”, denunció un conductor.

Las zonas donde más atracan y roban a los bicitaxistas son  Bosa, San Mateo y Ciudad Verde. Los delincuentes toman el vehículo como si fueran  pasajeros,  piden que los lleve  a zonas apartadas y luego  les quitan el producido o el bicitaxi, el cual muchas veces es alquilado.

Los mismos bicitaxistas aseguran que un vehículo de estos cuesta alrededor de tres millones de pesos, pero que los delincuentes los venden por 500 mil pesos.

El gremio espera que la Policía esté más atenta a proteger estas personas que arriesgan su vida por prestar un servicio que muchas veces no es cubierto  por el transporte formal y que se ha convertido en la alternativa para que  muchos residentes puedan llegar a sus viviendas.

Foto: referencia