¿Qué pasó con el Viaducto entre Soacha y Bogotá?

El cambio de gobierno en los municipios, departamentos y distritos hace que muchas obras se queden estancadas mientras se posesionan los nuevos mandatarios. Un ejemplo concreto es el tan anunciado viaducto que conectaría a Soacha con la capital colombiana; por estos días nadie habla del tema, a pesar de que hace un par de meses se aseguró que este año se adjudicaría el megaproyecto.


No es claro el tema del viaducto por las distintas posiciones que hay frente a su construcción. Si bien es cierto es una iniciativa que viene directamente de la vicepresidencia de la república con el apoyo de los privados, hay sectores políticos que se oponen vehementemente, incluso el mismo comercio ubicado al lado de la autopista sur rechaza la propuesta.

Para algunos, ese viaducto descongestionaría la entrada y la salida de vehículos por esta importante arteria. Otros señalan que generaría problemas de urbanismo y de seguridad a un inmenso costo.

En abril pasado el Gobierno lanzó la iniciativa para que se construyera por medio de una Alianza Público-Privada (APP) una vía de segundo nivel que iría desde Soacha hasta la avenida 68 o incluso hasta la Escuela de Policía General Santander. La propuesta beneficiaría la entrada y la salida de vehículos a municipios cercanos como Melgar (Tolima), Fusagasugá y Girardot (ambos en Cundinamarca).

Inmediatamente se generó una polémica frente al tema y se comenzaron a escuchar voces a favor y en contra. En su momento, el alcalde de Soacha respaldó la iniciativa, mientras que su homólogo de la capital la rechazó.

A la fuerte polémica se sumó en ese entonces el secretario de Planeación de Bogotá, Gerardo Ardila, quien negó la iniciativa con el argumento de que “no podemos hablar de autopistas que por inconvenientes están pasadas de moda en el mundo”.

Para el jefe de Planeación, un proyecto como el viaducto aumentaría la percepción de inseguridad, afectaría el paisaje urbano, traería complicaciones en materia de salubridad y tendría altos costos.

Pero otra voz fue la del alcalde de Soacha Juan Carlos Nemocón, quien valiéndose de su profesión de arquitecto, dijo que sólo era hacer un diseño estético y elevado para evitar sombras a las viviendas aledañas a la autopsita.

La clase política y los habitantes de Soacha también respaldaron la iniciativa, argumentando que sería la solución a los inmensos trancones que a diario se viven sobre el corredor nacional y que afectan la movilidad de la ciudad.

Lo cierto es que la “calentura” ya pasó y por ahora se espera que tomen posesión los nuevos mandatarios de Cundinamarca, Bogotá y Soacha, porque la empresa privada está lista para retomar el tema.

Por lo pronto se conoce que los tres nuevos gobernantes están de acuerdo con el viaducto, aunque ninguno se ha pronunciado oficialmente.

Esta semana se conocieron voces de rechazo por parte de los comerciantes de la autopista sur, aunque dicen que no hablan públicamente del tema. Prefieren esperar que tomen posesión los alcaldes Eleázar González y Enrique Peñalosa para expresar su punto de vista y escuchar a los expertos en materia de construcción vial.

Foto: archivo PP

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