Su construcción comenzó en 1953 y diez años más tarde se entregó como un homenaje a los soldados de los ejércitos que participaron en la independencia de los países bolivarianos.

El Monumento a Los Héroes era un edificio de seis pisos con terraza que fue entregado a los bogotanos en 1963. Con su construcción también se rindió honor a los soldados muertos por el bandolerismo, las autodefensas campesinas y en la guerra de Corea, y años después se convirtió en patrimonio de los bogotanos y un símbolo homenaje a la independencia.

Era un emblema de Bogotá y específicamente del sector de la calle 80, pero una decisión apresurada de la alcaldesa Claudia López lo hizo desaparecer.

Si bien las obras del metro pasan cerca de donde aún posa una parte del monumento, la mandataria no concertó con nadie y ordenó demolerlo sin importarle su historia.  

Una vez comenzó su demolición se escucharon voces de rechazo, no solo por parte del Ejército y del Ministerio de Defensa, sino de historiadores, académicos y de muchos residentes capitalinos.  Por ejemplo, Mario Omar Fernández, del laboratorio de Artes y Patrimonio de la Universidad de Los Andes, dijo que “el concepto de patrimonio y lo importante para Bogotá cambia cada vez que cambia la administración de turno, y la población tiene que aceptarlo y asimilarlo sin que se le explique”.

Por su parte, el comandante de la Fuerzas Militares, general Luis Fernando Navarro, indicó que “el monumento no puede desaparecer de un momento a otro y menos en las condiciones que se está haciendo. Si representa un patrimonio tan especial para la nación y para Bogotá, debe tener un desmonte muy especial, un desmonte con aprecio por lo que representa y no se puede borrar así de la manera que se está haciendo”.

German Mejía, historiador de la Universidad Javeriana, cuestionó la decisión apresurada de la alcaldesa y preguntó: “¿A quién se le ocurre sacar la iglesia de Monserrate porque es que eso es una iglesia y se puede quitar? El cerro va a quedar ahí, es que usted no puede separar una cosa de la otra”, dijo.

Por su parte, los ciudadanos del común, también rechazaron la medida. “Mañana puede mandar tumbar la plaza de Bolívar, la catedral primada o el museo del 20 de Julio y todos debemos aguantarnos. Creo que por ahí no son las cosas. Que esto sirva de ejemplo para regular el alcance de los mandatarios en estos casos, tenaz que cada quien haga lo que le parezca”, dijo José Manuel Mediana, arquitecto y residente de Bogotá.

Si bien en el mismo sitio se propuso hacer una construcción en reemplazo del monumento, el daño está hecho. El Monumento a los Héroes desapareció de la capital colombiana.