Renace la fiesta de titiriteros Unal

La Facultad de Artes de la Universidad Nacional presenta el Primer Festival Internacional de Títeres: Homenaje a Mary, la titiritera.


Diego Manrique, director del evento, indica que esta actividad artística se retoma tratando de recuperar lo que Mary Olarte, pionera de estos espacios lúdicos en la Universidad, hacía. Ahora bajo la responsabilidad de la Facultad de Artes de la UN. “Tiene que ver con rescatar la cultura convencional en espacios no convencionales. Rescatar el movimiento titiritero de la ciudad de la mejor forma posible”, asegura.

La UN, cuna del arte

“Cuando se propuso el primer festival en la UN, por allá en 1988, todos coincidieron en que era un disparate”, recuerda Mary Olarte, una de las pioneras de este movimiento cultural. “Me dijeron que estaba loca, que cómo iba a proponer títeres en un espacio de adultos. Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula, pues apenas en la primera función el público no cabía”. La segunda fiesta se organizó los domingos en el León de Greiff. Y la respuesta fue multitudinaria.

Álvarez, por su parte, cuenta que, cuando empezaron con la movida titiritera, hace 36 años, se encontraron con unos estudiantes de la UN que los llevaron al León de Greiff, cuando Fernando Garavito era su director. “Allí nos acogieron, nos brindaron un espacio para ensayar y trabajar”, rememora.

Y continúa: “la UN ha sido muy importante en nuestro desarrollo; ella siempre ha sido importante para el desarrollo del movimiento en el país. De hecho, allí se gestaron Taller de títeres y Abril titiritero, por ejemplo; así como Ático, la Asociación de Titiriteros, que surgió de estos encuentros”.

Entre el 12 de mayo y el 9 de junio, todos los sábados, a la 1:00 p.m., la cita es con el arte del desdoblamiento, como lo define el maestro Álvarez. “Cuando uno actúa y anima es cuando uno se olvida de sí mismo, y el que vive y existe es el títere. Y eso es lo maravilloso, esa transmutación de vida a un objeto”, afirma.

Y agrega: “es una relación mágica, que está en el inconsciente colectivo de los seres humanos, porque el hombre siempre ha querido representar la naturaleza a través de objetos y figuras. Y el niño, en esencia, es un titiritero: siempre anima los objetos, les da vida, les pone voces, hace juegos dramáticos con ellos”.

Lugar: Auditorio Carlos Martínez de la Facultad de Artes (edificio 303, Arquitectura y Diseño Industrial).

Fuente: Unimedios