Desde que se implementó el Decreto 263 que restringe la venta de bebidas embriagantes entre las 11:00 p.m. y las 10:00 a.m., el pasado 23 de junio, y hasta el 13 de agosto anterior, los homicidios comunes se redujeron en 26%, al pasar, entre este periodo analizado, de 131 casos en 2010 a 97 en 2011; es decir, 34 casos menos. Así mismo, durante este lapso se disminuyeron los homicidios por accidentes de tránsito (-48%); las lesiones comunes (-19%) y las lesiones por accidentes de tránsito (-36%).


Por su parte, los establecimientos que han infringido la medida entre el 23 de junio y 13 de agosto de 2011 son 6.585; se han impuesto 6.108 comparendos; se han efectuado 587 cierres y se han conducido 140 mayores. Los resultados de esta normatividad los dio a conocer la Secretaria Distrital de Gobierno, Mariella Barragán Beltrán, en el Concejo de Bogotá, donde la funcionaria explicó las razones por las que la Administración Distrital expidió esta reglamentación y el impacto positivo que ha tenido en cuanto a la reducción de varios delitos.

Con base en cifras de la Policía Metropolitana de Bogotá, el Centro de Estudios y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana (CEASC), la Secretaría Distrital de Ambiente y los reportes hechos a la Línea Única de Emergencias 123, Barragán Beltrán indicó, por ejemplo, que un 31,4% de las víctimas de homicidio en la Capital de la República se encontraban en estado de alicoramiento durante el primer semestre de 2011.

Igualmente, valiéndose de un cuadro estadístico, la funcionaria mostró comparativamente el importante incremento en el número de riñas que se presentan los fines de semana, entre las 10:00 p.m. y las 3:00 a.m. Por citar un ejemplo, mientras entre enero y abril de 2011, a las 9:00 p.m, se registraron en la Línea 123 16 reportes de riñas los fines de semana, durante esos mismos cuatro meses, a las 3:00 a.m., las riñas se incrementan a 20.743 casos. “Estas cifras demuestran que no hay duda de que existe una correlación directa entre el incremento de las riñas y el consumo del alcohol”, indicó la Secretaria de Gobierno.

Durante su exposición en el Cabildo Distrital, Barragán Beltrán demostró cómo a partir de la expedición del Decreto 263 también se ha registrado una disminución en los incidentes atendidos por la Policía Metropolitana de Bogotá: mientras que en junio de 2010 se registraron 25.113 incidentes, en el mismo mes de 2011 estos bajaron a 22.282. El descenso se hace más notorio comparando el mes de julio de los dos años, al pasar de 24.348 casos a 12.970. De igual forma, también ha descendido el reporte de delitos y líos reportados a la Línea 123 y atendidos por la Policía, tales como riñas, alteración del orden, presencia de personas y vehículos sospechosos y realización de hurtos o asalto, tanto en proceso como sucedidos.

“Incluso, hasta las quejas por ruido tras la implementación de esta medida han bajado considerablemente, si tenemos en cuenta que en marzo se presentaron 116; en abril, 141; en mayo, 151; en junio, 110, y en julio llegaron solamente a 47, según lo ha indicado la Secretaría de Ambiente”, señaló Barragán Beltrán.

La Secretaria de Gobierno expresó que el objetivo de esta medida ha sido preservar la seguridad y la convivencia en la ciudad y, sobre todo, proteger a los menores de edad. “Este ha sido un Decreto que previo a su aplicación se socializó con los tenderos y comerciantes. Así mismo, hemos sostenido varias reuniones con representantes de gremios relacionados con el entretenimiento y el comercio, como Fenalco, Asobares, la Cámara de Comercio de Bogotá, compañías e industrias de licor y empresarios de Bavaria, entre otros. Incluso, recientemente se creó un grupo élite de verificación de establecimientos públicos, el cual será coordinado desde la Alcaldía Mayor y que operará de manera independiente a los operativos que habitualmente realizan las alcaldías locales”, explicó.

La funcionaria también mostró ante el Concejo de Bogotá varias encuestas hechas por organismos diferentes a la Administración Distrital, como la Personería Distrital, la cual preguntó la incidencia que ha tenido la implementación del Decreto 263, arrojando positivos resultados: el 88% consideró que mejora la convivencia y la seguridad ciudadana; el 73% opina que debe mantenerse y el 94% ha observado la realización de operativos relacionados con este tema.

De igual forma, la Policía Metropolitana de Bogotá realizó una encuesta entre 1.278 líderes comunales de las 20 localidades de la ciudad, y un 59% calificó la medida de excelente, mientras que el 34 opinó que es buena, y el 88% considera que la reglamentación fortalece la convivencia y mejora las condiciones de seguridad. Barragán Beltrán concluyó que “tal como lo ha dicho nuestra Alcaldesa Mayor, dos meses no son suficientes para valorar el impacto de la medida, no obstante que se ha convenido realizar un estudio sobre el impacto económico de la norma. Con los comerciantes estamos analizando las cifras que ellos presentan cómo pérdidas, pero aquí lo importante es tener en cuenta que no se puede permitir que muchas de las 80.000 tiendas y similares de barrio se conviertan en bares y tabernas, perjudicando la tranquilidad de zonas residenciales y, sobre todo, facilitando que debido al consumo de licor se produzcan riñas y otros delitos en sus interiores, así como en zonas de espacio público aledañas.”