Como meta para 2010, la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) se propuso mejorar la calidad del agua de los cuatro ríos urbanos de la capital del país en por lo menos siete kilómetros; esto a través de actividades de control a los establecimientos industriales y comerciales generadores de vertimientos.


Según el índice de calidad hídrica WQI (Eater Quality Index), Bogotá sobrepasó esta meta, ya que en los últimos tres años 7,27 kilómetros de estos cuerpos de agua han mejorado su calidad hídrica. Este índice califica de 0 a 100: entre 100 y 95 la calidad es excelente; buena entre 94 y 60; aceptable entre 79 y 65; marginal entre 64 y 45; y pobre entre 44 y 0.

De los 12 tramos en los que están divididos los ríos urbanos, 9 registraron alguna mejoría. El Tunjuelo, afectado principalmente por las curtiembres de San Benito y los expendios de carne del barrio Guadalupe, mejoró en sus cuatro tramos.

Sin embargo, según Juan Antonio Nieto Escalante, Secretario Distrital de Ambiente, aún queda mucho trabajo para descontaminar los ríos. “Aunque la mayoría de los tramos siguen con una calidad pobre o marginal, poco a poco nos vamos acercando a un rango aceptable, gracias a las labores de control que adelanta la SDA. Si se modifica el Decreto 141, que nos quita el manejo de los cuerpos de agua, podemos seguir con nuestra meta de descontaminación”.

Además, manifestó que la mejoría se debe a logros alcanzados relacionados con la suspensión de actividades generadoras de vertimientos en sectores críticos como el barrio Carvajal, el sector de curtiembres de San Benito, los frigoríficos ilegales en Guadalupe e industrias de Puente Aranda.

Cintura a curtiembres, frigoríficos y tintorerías que ensucian el Tunjuelo

El avance en descontaminación de los cuatro tramos del Tunjuelo en 2010 se debe a los diversos operativos de control realizados por la Secretaría de Ambiente.

En el barrio Carvajal, conocido por albergar tintorerías y lavanderías, la SDA le suspendió actividades a seis industrias, por incumplir parámetros como pH, temperatura y sólidos sedimentables.

En el sector de Guadalupe, con el acompañamiento de las Alcaldías Locales de Tunjuelito y Kennedy, se materializaron alrededor de 70 medidas preventivas de suspensión de actividades a los expendios de carne efectuadas en años anteriores.

Además, a final de 2010 se ejecutó el sellamiento de 5 establecimientos cárnicos.

Tres curtiembres del barrio San Benito también entraron en cintura, ya que se vieron obligadas a suspender actividades por no cumplir parámetros como DBO5, DQO, Tensoactivos, Sulfuros Totales, Cromo Total, Color, Fenoles, Grasas y Aceites y Sólidos Suspendidos Totales.

Control a las chatarrerías del Fucha

En abril de 2010, la SDA le suspendió actividades a seis chatarrerías ubicadas en el margen sur de la calle 13, debido a la generación de vertimientos domésticos y al mal manejo de residuos peligrosos.

Por su parte, en la zona comprendida entre la calle 80 y la avenida Cuidad de Cali, entre calles 12 y 13 A, se visitaron 32 establecimientos de reparación y mantenimiento de vehículos, que generaban vertimientos, aceites usados y residuos peligrosos que afectaban en Fucha.

En Puente Aranda, la SDA realizó un operativo de control a 17 usuarios pertenecientes a los sectores de metalmecánica, impresión, templado de vidrio, cardado de lana, tinturado de prendas, productos de plástico y caucho, que no se acogieron al programa de Zonas Piloto de Recuperación Ambiental; de estos, cuatro cesaron actividades, mientras que los demás fueron requeridos por la entidad.

Exploración por el Salitre y el Torca

En las cuencas Salitre y Torca, la SDA consolidó los usuarios que vierten directamente a fuentes superficiales o al suelo.

En Torca se identificaron 697 predios con descargas en los barrios San José de Bavaria, Guaymaral y paseo de los Libertadores y Academia.

Así, la SDA requirió información a 300 usuarios de San José de Bavaria sobre los sistemas de tratamiento de aguas residuales, abastecimiento de agua, planos sanitarios y disposición final de los vertimientos. Esta zona de Bogotá cuenta con 24 kilómetros de vallados, que actualmente están bajo estudio.

“Además, en 2010 la SDA le suspendió actividades a 10 establecimientos dedicados al almacenamiento y distribución de combustibles, en localidades como Bosa y Suba”, puntualizó Nieto Escalante.