Uno de los más notorios cerros orientales de Bogotá D.C. es el de Guadalupe que tiene 3316 metros de altitud y en la cima se encuentra una escultura de 15 metros de altura elaborada por el escultor Gustavo Arcila Uribe en el año de 1946, y una ermita consagrada a Nuestra Señora de Guadalupe que, además de un mirador, se puede apreciar una imponente vista a la ciudad.


La primera construcción de la ermita data del año 1956, la misma que en el transcurso del tiempo ha sufrido destrucciones a consecuencias de cuatro terremotos. En el año de 1945 monseñor Jorge Murcia Riaño hizo la reconstrucción y fue bendecida por el arzobispo Ismael Perdomo. En el año de 1967 el sacerdote Luis Jiménez junto a las autoridades locales, construyó la carretera que comunica con el cerro.

Los días domingos desde las primeras horas de la mañana se inicia una peregrinación de cientos y cientos de feligreses que sin importar el frío de una temperatura de hasta 10 grados bajo cero, suben la empinada cuesta hasta llegar a la capilla a escuchar la Santa Misa; niños, jóvenes, mujeres, grupos familiares de diferentes lugares de la ciudad y los municipios vecinos se dan cita a este Santuario que sin importar si les toca de píe o desde la parte de afuera de la capilla, cumplen su cometido de llegar y compartir la eucaristía.

La fiesta de la Virgen de Guadalupe se celebra el 12 de Diciembre de cada año y sus devotos durante los últimos cuatro siglos no han perdido la fe y devoción; las gracias y recordatorios de agradecimiento muestran la gratitud y el reconocimiento permanente a su patrona.