Tal como sucedió con el proyecto del cable aéreo para San Cristóbal, el cual fue descartado por la directora del IDU Yaneth Mantilla, debido a la falta de recursos, el proyecto del Cazucable en Soacha parece correr la misma suerte, a pesar de la palabra empeñada del presidente Juan Manuel Santos.


La historia del cable aéreo para Soacha comenzó a mediados de 2009 cuando se contrataron los estudios de prefactibilidad con la Empresa de transporte masivo del Valle de Aburrá, como primer paso para construir un sistema que conectara a Altos de Cazucá con Transmilenio.

Tres años después, el sábado 15 de diciembre de 2012, en el Acuerdo para la Prosperidad No. 92, realizado en el polideportivo Bosques de la Esperanza del sector de Altos de Cazuca en Soacha, el presidente Juan Manuel Santos y la ministra de transporte Cecilia Álvarez-Correa, aseguraron que el ‘Cazucable’ se entregaría en el segundo semestre de 2014.

Ese día se dijo que el proyecto costaría 130 mil millones de pesos, de los cuales la nación giraría 91 mil millones y el resto era responsabilidad del departamento y el municipio de Soacha. La Ministra de Transporte anunció que, una vez construido el proyecto, alrededor de 90 mil habitantes de Soacha se beneficiarán del cable aéreo, el cual tendría una extensión de 2.8 kilómetros, contaría con cuatro estaciones, 124 cabinas con capacidad de 10 pasajeros cada una, y cubriría cerca de 25 barrios de esta zona vulnerable del municipio.

Hoy, siete años después de hacer los estudios de prefactibilidad, el proyecto está más empantanado que nunca y la ilusión se desvanece con el correr de los días.
La promesa del presidente Santos no fue más que una vana ilusión y ahora las miradas están concentradas en las fases dos y tres de Transmilenio, y en un segundo plano, en el tren de cercanías.

Fernando Rey, experto en movilidad, dijo que al no implementar las obras del cable aéreo se debe pensar en soluciones puntuales debido a que, para el caso de Soacha, se proyectaba construir en un sector de alta concentración de personas.