Después de casi un año de cierre por la pandemia, en la mañana de este sábado se reabrió la Feria Ganadera en este municipio de Cundinamarca.

Los ganaderos de nuevo llevaron sus animales a vender y los compradores asistieron como lo han hecho durante 80 años en Sibaté, un municipio que basa su economía en la agricultura y la ganadería.

“Poder reaperturar nuestra feria, que los corrales estén llenos de ganado y que nuestros comerciantes puedan comprar y vender, es un aporte al desarrollo económico. Aquí se mueve la economía, se mueven recursos que los ganaderos reinvierten en el municipio; ellos hacen mercado acá, contratan sus empleados y tanquean sus vehículos en las estaciones de servicio de Sibaté, y eso hace que la economía sea circular y comience nuevamente a activarse”, dijo el alcalde Edson Erasmo Montoya.

Al escenario de la feria se le hizo un mantenimiento para abrirla de nuevo, pero más que la obra de cemento, lo importante es que se utilice para reactivar la economía, por eso la apuesta es que en adelante se abra todos los sábados.

“Si bien la feria se cerró durante un año, hoy hacemos la reapertura con una gran motivación, y es que nuestros corrales están llenos, los ganaderos están motivados, y vamos a hacer que esta sea la feria grande de Cundinamarca”, replicó el alcalde.

Para ganaderos y comerciantes es un gran alivio la reapertura de la feria porque desde marzo no habían podido volver a sacar su ganado.

“Esto es algo positivo para el municipio, la idea es que nuestra feria vaya cogiendo fuerza a nivel departamental porque duramos más de 10 meses sin participar, no había movimiento de nada por la pandemia, pero gracias a Dios regresamos con todo el positivismo para mejorar, entonces la invitación es a que vengan y traigan su ganado acá, que esta feria va mejorando día tras día, y con un beneficio, que es el servicio de la báscula y unas buenas instalaciones”, añadió   un comerciante de Sibaté.

Finalmente, hay que decir que son alrededor de 300 familias las que se ven beneficiadas de la reapertura de la feria y que mueven su economía con el negocio del ganado. “Compran sus terneros, los ceban y regresan a venderlos, vuelven y compran y así, de aquí hacen la reinversión para su agricultura y todas sus actividades que desarrollan a nivel familiar”, concluyó el alcalde.

Cabe mencionar que no todos los municipios tienen unas instalaciones adecuadas ni la feria legalizada, con resolución del ICA, los permisos y protocolos que permitan seguir trabajando y darles tranquilidad a los ganaderos.