Arte, danza, espectáculos circenses, enseñanzas para los niños y mucha creatividad, fueron los principales elementos que dejó este festival realizado en Soacha por la Corporación Candelero, que contó con la participación de invitados internacionales provenientes de España y Argentina.


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La actividad se realizó durante los días lunes y martes en el Teatro Xua, con la presentación de obras infantiles protagonizadas por niños y niñas de las instituciones educativas Integrado de Soacha, León XIII y El Bosque, además de compañías internacionales de teatro profesional, como Mandrágora Circo de Argentina con teatro acrobático, la compañía Ultramarinos de Lucas de España con la técnica ‘teatro para bebés’.

Es de destacar que el Festival Internacional de Teatro Infantil y sus espectáculos llevan mensajes basados en principios y valores, que promueven el cuidado del medio ambiente, usando como materia prima para la creación de la escenografía y el vestuario, material reciclable, en el marco de un proceso de varios meses realizado por el equipo de producción de la Corporación Candelero, que promueve el arte como una alternativa de comunicación y estrategia pedagógica.

“Desde el año 2010, Candelero ha trabajado con 18 colegios de Bogotá, nueve comunidades indígenas de La Guajira y 5 colegios de esta misma región. Para el 2012 está extendiendo su proyecto al municipio de Soacha, esperando consolidar este trabajo en la ciudad mediante un proceso de capacitación a maestros y niños, por medio de talleres y seminarios artísticos en temas de dramaturgia, música, danza teatro, técnicas teatrales, expresión corporal, arte terapia y pautas de manejo de grupos. En La Guajira, por ejemplo, desde mayo de este año hemos empezado un proceso maravilloso de intercambio de arte y cultura con varias instituciones educativas rurales en las comunidades de Juan y medio, Cascajalito y Las Palmas, las cuales quedan en la Vía Riohacha-Santa Marta, donde encontramos una gran riqueza pluricultural de etnias Wayuu, Wiwa, Kogui, Arhuacos y afrodescendientes. También hemos trabajado en instituciones urbanas en Tomarrazón, Camarones y Maicao”, explicó Luz Dary Pinilla Directora General del Festival.

“Más allá de lo técnico, trabajamos en un proceso de restauración, teniendo en cuenta todo lo que los niños viven en su entorno y en sus casas. Hay niños que eran absolutamente indisciplinados en clase, y que ahora están juiciosos haciendo teatro y aprendiendo libretos. Inclusive la coordinadora de León XIII nos decía que para ella era fantástico ver a la niña que no es capaz de ponerse de pie en clase, haciendo danza en estos talleres. Es importante mencionar que nuestra obra social se cofinancia con dos montajes internacionales que traemos, y con la convocatoria de los colegios de estratos 4, 5 y 6, que sí cancelan una boleta en el teatro en el que estamos. Toda taquilla y todo patrocinio se reinvierte en el trabajo con los niños”, expresó Sandra Milena Ariza, Directora Artística de la Corporación Candelero.

Una de las obras que se vio durante el festival fue la presentada por la compañía argentina ‘Mandrágora Circo’, que ofreció al público un espectáculo realizado por dos clowns, que cuentan una historia de amor y humor, en donde el diálogo se hace visible sin palabras, con destrezas de circo, acrobacia aérea y música, e instrumentos no convencionales que dan forma a una propuesta teatral donde el circo se convierte en poesía:

“Venimos trabajando en este espectáculo desde el año 2003 en Argentina, participando en diferentes funciones para niños y para todo público en general. Llegamos a Colombia gracias a la invitación de la Corporación Candelero para participar en el festival, y la idea es que se presente un algo que combine diferentes lenguajes artísticos del teatro, la danza, el circo y la música, para poder llegar a todo tipo de público, y permitir que la propuesta se vea en todos los escenarios posibles”, manifestó Mariana Silva, integrante de Mandrágora Circo.

“Este es un espectáculo que está dirigido al público infantil, pero también a los jóvenes y a los adultos, es un trabajo que en realidad va dirigido a toda la familia. Se trata de una representación muy entretenida, muy sana y divertida, que no utiliza las palabras. La invitación para todas las personas es a que se siga apoyando el teatro, que lleven a los niños a ver obras infantiles porque eso les va a hacer muy bien, y les hará pasar un hermoso momento”, agregó Juan Cruz, miembro de Mandrágora Circo.

Algunos de los niños asistentes al festival hablaron de las conclusiones y las impresiones luego de asistir al festival:

“La obra me pareció espectacular, nunca había visto tantos actos tan bonitos. Lo que más me gustó fue cuando hicieron las acrobacias y realizaron las piruetas en el aire”, agregó James Alejandro Gañán, Estudiante del Gimnasio Sabio Caldas de la localidad de Usme, una de las instituciones invitadas al festival.

“A mí me gustó todo porque estuvo muy chévere, los actores fueron muy buenos, y todo ha sido muy bacano. Me gustaría algún día hacer lo mismo que hacen ellos”, concluyó un Estudiante de la IE León XIII.

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