Por lo menos así lo afirma un grupo de vecinos que todas las noches debe soportar el bullicio y los escándalos generados por arrendatarios extranjeros.

Esta vez la queja concreta en contra un grupo de ciudadanos venezolanos que arrendaron una vivienda en el barrio La Esperanza de la comuna cuatro, en la CL 43i # 12-25 este, a dos cuadras del colegio Julio César Turbay.

Es una casa familiar de tres pisos que está arrendada por los hijos de los dueños a varias personas extranjeras, quienes hacen fiestas todos los días con música a todo volumen, muchas veces desde las 7:00 p.m. hasta el otro día”, denunció un vecino del barrio.

La comunidad del sector está molesta porque muchos deben madrugar a trabajar, pero con tanto ruido no concilian el sueño.  “Hemos llamado al cuadrante de La Capilla y en algunas ocasiones han atendido el llamado, pero apenas escuchan a los patrulleros apagan la música; el problema es que cuando los policías se van, vuelven y le suben el volumen. Y si uno llama de nuevo al cuadrante, ya no responden ni vienen”, añadió otro residente.

Algunos vecinos han hablado con los dueños de la vivienda, pero hacen caso omiso. Igualmente buscaron a los arrendatarios, y en vez de conciliar, se han presentado disgustos porque los extranjeros no atienden las peticiones de la comunidad.  “Ya hemos tenido discusiones por lo mismo y nos preocupa la seguridad de los vecinos”, añadió otro residente.

Los vecinos del barrio La Esperanza de la comuna cuatro hacen un llamado urgente a la Policía, Secretaría de Gobierno e Inspección cuarta para que frenen de una vez por todas esta anomalía que, con el paso de los días, puede ocasionar un conflicto en esta zona del municipio.