Pastor Humberto Borda, Secretario de Infraestructura del municipio, respondió a la inquietud formulada por los residentes del barrio La Veredita frente a la dificultad que afrontan con las redes de servicios públicos, acueducto y alcantarillado.


Borda se refirió a las carencias que desde hace tiempo existen en materia de redes de servicios públicos en el sector, las cuales han dificultado encontrar una solución de fondo a la crisis que afronta esta zona de la comuna dos. Hizo alusión además a una serie de trabajos que la EAAB (Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá) ejecutaría allí, los cuales servirían para poner punto final a este flagelo.

Esto fue lo que dijo el Secretario:

“La EAAB (Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá) va a construir un interceptor de aguas negras, el cual debe llegar hasta el Río Soacha, pues como el barrio no cuenta con un sistema adecuado de acueducto y alcantarillado, es necesario primero, adecuar ese sistema y luego adaptar redes secundarias que permitan la desembocadura de dichos fluidos. Ese último paso nos correspondería a nosotros, aunque no se descarta que la EAAB contemple, dentro de sus planes de inversión, ejecutar completamente la obra que requiere el barrio. Consideramos que con este trabajo se dará solución a la problemática presentada en La Veredita, pues al adecuar las redes matrices será mucho más fácil hacer lo propio con las redes secundarias para superar esta dificultad. Habría que hacer una inspección, una visita para determinar cuál es en concreto el problema y diagnosticar el procedimiento a ejecutar allí. Estamos prestos a lo que diga la comunidad y si hemos de reunirnos con ellos que nos indiquen cuándo para acudir a este sector”, puntualizó Borda.

La respuesta de Borda obedece a la siguiente nota publicada ayer por periodismo Público:

Las aguas sucias del barrio La Veredita

Desde hace 17 años el barrio La Veredita, ubicado en la comuna dos del municipio de Soacha, afronta una seria dificultad sanitaria debido a los sedimentos y las aguas residuales que son evacuadas por las redes de acueducto, alcantarillado y servicios públicos instaladas en el sector.

Problemas con el manejo y control de plagas, además de la propagación de enfermedades entre los habitantes del sector, son las principales consecuencias producto de esta problemática.

“Es una situación caótica, pues aunque no nos inundamos sí tenemos que lidiar con plagas originadas por esta clase de desperdicios que se desprenden cada vez que llueve. Hemos tratado de acudir a la administración municipal para buscar una solución a la problemática pero hasta ahora eso no se ha cristalizado. Inclusive tenemos un comunicado de la CAR en el cual se exige a la administración municipal ponerse al tanto de la situación del barrio, conservamos tal informe desde hace un año, pero eso no ha tenido mayor eco”, afirmó Pedro Cubillos, Presidente de la JAC del barrio.

El problema en La Veredita básicamente es que existen dos vertientes, una para las aguas residuales y otra para las aguas lluvias, que en época de invierno y al no existir un método por el cual se canalice, hace que sus fluidos se crucen produciendo la proliferación de todo tipo de plagas y los mencionados problemas de salud para los residentes de la zona. A lo anterior se suma los sedimentos que descienden de las lomas que rodean este barrio, los cuales producen traumatismos en la movilidad y afectación de la calidad de vida de las personas que allí habitan.

“Los malos olores provenientes de las aguas estancadas han propiciado problemas en nuestra salud, sin dejar de lado las plagas que han afectado nuestra calidad de vida. Cada que llueve es el mismo problema y aunque se han intentado hacer cosas para mitigar el efecto de dicha problemática, ha sido difícil que se logre dar una solución definitiva”, explicó Gloria Burgos, residente de La Veredita.

“En varias ocasiones hemos tenido comunicación con Pastor Borda, el Secretario de Infraestructura, con quien en algún momento hubo un acercamiento para llevar a cabo la obra de canalización de estas vertientes, además al señor Alcalde le hicimos la misma petición en una reunión realizada en el salón de protocolo de la Alcaldía en junio del año pasado, allí se dijo que el costo del trabajo oscilaba entre 60 y 80 millones de pesos, pero entonces se presentaron otras cosas como las obras de Transmilenio y las inundaciones de hace casi un mes, por eso se ha dificultado este proceso. Entonces me pregunto, ¿Cuál será la solución para esta problemática de hace casi dos décadas?”, concluyó el Presidente de la JAC.