Es una verdadera lástima que un grupo reducido de lectores de periodismo público piensen que este medio de comunicación es para agredir, denigrar, insultar, atropellar, vociferar y hasta para contar intimidades de los demás, sin pensar-ni siquiera por un momento-en el enorme daño que causan al no medir las consecuencias que ello genera.


No ha sido fácil posicionar esta página de noticias y elevar el número de visitas a más de ocho mil por día (250.000 al mes), como para permitir que un pequeño grupo de personas utilice la herramienta ‘comentarios’ para atropellar sin piedad a los demás, directa o indirectamente, y más en estos días de campañas políticas.

Hay que entender que cuando un lector hace un comentario en una página informativa de noticias es para aportar, contribuir y complementar la información que el medio está suministrando. Todos los aportes han sido y serán bienvenidos en la medida que construyan comunidad y sirvan como elemento motivador para continuar con esta tarea ardua y a veces complicada.

Periodismo público lleva en la web algo más de dos años y desde entonces hemos insistido en que los soachunos y cundinamarqueses deben apropiarse del medio para que sea la herramienta perfecta de comunicación entre quienes habitamos en el territorio, independientemente del lado en que cada uno se encuentre, sin olvidar que trascendemos la frontera del departamento y el país.

Qué alegría para nuestro equipo cuando a diario recibimos correos del exterior (Londres, New York, Madrid, Buenos Aires, Caracas, Quito…) remitidos por soachunos y cundinamarqueses que abandonaron su terruño en busca de un mejor futuro, y que encontraron en www.periodismopublico.com el medio perfecto para estar enterados de todo lo que acontece en la patria chica. Pero no sucede lo mismo cuando recibimos comentarios malintencionados, groseros y salidos de tono; desde que nuestros periodistas se han inmiscuido en el tema político (lógico porque estamos en pleno proceso electoral), a un grupo de enemigos del progreso, del respeto y de hacer una política limpia, les dio por coger este medio de comunicación para atropellar, agraviar y ofender sin compasión a ciertos personajes de la vida pública municipal, incluyendo concejales, secretarios de despacho, líderes políticos y al mismo alcalde municipal.

De muy poco ha valido escribir editoriales y enviar mensajes de reflexión, llamando la atención para que los comentarios sean prudentes y con las palabras adecuadas. En ningún momento hemos dicho que todos tienen que pensar igual, o que la mayoría debe ser simpatizante del gobierno, del concejo o de los líderes comunales y políticos que por estos días participan en este proceso de campaña. Claro que se puede debatir, deliberar, controvertir, decir la verdad, expresar ideas adversas y manifestar lo que sentimos, pero teniendo en cuenta que si se hace a través de un medio que se extiende a lo largo del mundo entero, debe primar el buen uso del lenguaje, la no agresión y ante todo-el respeto.

¿De cuándo acá un medio debe permitir que parte de sus lectores actúen con violencia y agredan a los demás?. ¿De cuándo acá debemos permitir chismes, murmuraciones y comentarios de pasillo donde se revelen intimidades de los vecinos y se expresen vulgarmente de personajes de la vida pública municipal?

Pues con mucha pena para aquellos que creyeron encontrar en periodismo público una herramienta para desahogarse, y sobre todo para criticar y ofender a sus vecinos, enemigos políticos o de causa, debo decirles que se equivocaron.

Actualmente la herramienta comentarios tiene un filtro y un seguro que consiste en que cada persona debe registrarse con un correo válido, o comentar directamente desde una cuenta de una red social (facebook, twitter, etc). Sin embargo hemos detectado que hay personas que abren correos y con ellos habilitan cuentas en DISQUS con un seudónimo para hablar de los demás. Lo ideal sería que quien escriba lo haga de una forma respetuosa y prudente; recuerden que ESTE MEDIO NO ES PARA AGREGIR.

Más bien los invito a que cambien las palabras agresivas y el atropello por frases que aporten, que construyan, que edifiquen ideas de progreso y armonía. Y que si algo tienen que decir, lo hagamos con buenos términos, sin agresiones, sin groserías, sin abusos y con un leguaje rico y respetuoso para que sea agradable a los ojos de todos los lectores. Recuerden que sus palabras viajan por el planeta.

Todos tenemos la oportunidad de expresarnos a través de periodismo público, pero siendo consecuentes con lo que este golpeado municipio necesita: tolerancia, respeto, participación, armonía y unión.

Para aquellos que deseen denunciar irregularidades de cualquier índole, los invito a que utilicen los siguientes correos electrónicos: [email protected], [email protected] y [email protected]

No olviden que toda denuncia debe estar amparada en un soporte, y que la ley protege las fuentes.

Bajémosle al tono agresivo y trabajemos por un municipio y un departamento con respeto e inteligencia para que las diferencias se conviertan en elementos de construcción, convivencia, progreso e integración.