El Ideam anunció que el fenómeno de La Niña se reduce para Colombia en un 48 %, “de acuerdo con los análisis y seguimiento de las condiciones océano-atmosféricas recientes en el Pacífico tropical entregados por el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI)”.


Según un comunicado del instituto, sí se dio un enfriamiento que se asocia con el fenómeno de La Niña, pero “la atmósfera no respondió de manera efectiva y acoplada, a lo que normalmente sucede cuando se presentan condiciones para este hecho”.

Durante el fenómeno de La Niña la presión a nivel del mar tiende a ser más baja en el Pacífico occidental, y más alta en el Pacífico oriental y se conoce como una etapa fría en los trópicos y con mucha lluvia. En Colombia el Ideam caracteriza a La Niña como un periodo con aumento considerable de las precipitaciones y disminución de las temperaturas. Para este 2016 se hicieron pronósticos críticos y los departamentos y algunos municipios empezaron a poner en ejecución planes de contingencia.

Con esta nueva información, lo que se prevé son situaciones “próximas a la neutralidad en las condiciones oceánicas a nivel de subsuperficie. Bajo esta perspectiva, hacia el último trimestre del año (octubre-noviembre-diciembre), la probabilidad de un fenómeno La Niña se ha reducido de acuerdo con el informe más reciente del IRI”, confirmó el Ideam, pero los expertos aseguran que eso no implica que cesen las precipitaciones.

Las lluvias siguen

“El hecho de que se reduzcan esas posibilidades no implica que deje de llover”, recuerda el geológo Ricardo Lozano quien añade que el país no debe bajar la guardia, “con Niña o sin Niña vienen las lluvias y un solo aguacero puede generar un desastre. Hay que preguntarse cuál es el impacto en cada territorio, en las cuencas. El reto más importante ahora lo deben tener presentes las Corporaciones Autónomas Regionales, las Gobernaciones, las Alcaldías y las entidades implicadas en estos sistemas de prevención”, concluyó.

El Ideam aseguró que “se espera el inicio de la segunda temporada de lluvias en la segunda quincena de septiembre, con una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal en amplios sectores de la región Caribe, centro y norte de las regiones Andina y Pacífica, así como en diversos sectores del piedemonte Llanero. Se prevé un pico máximo de lluvias entre octubre y noviembre, por lo cual se sigue llamando la atención de los diferentes actores al interior del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres”.

En el informe también recalcan que septiembre y octubre son meses de una actividad ciclónica importante y “dadas las condiciones de inestabilidad en el Atlántico es altamente probable que se desarrollen algunos ciclones más que podrían incidir en el tiempo lluvioso especialmente del centro y norte del país”.

Fuente: ElColombiano.com