Una mujer de 40 años de edad fue impactada hoy en tres oportunidades en la carrera 7, entre calles 13 y 14 del centro de Soacha, luego de cumplir una diligencia judicial en un juzgado municipal y segundos después de haber abandonado una entidad bancaria.


El caso de sicariato se presentó sobre las 10:30 a.m de hoy, luego de que la mujer realizara un trámite en el Banco de Bogotá. Inicialmente se pensó que el autor del delito disparó por hurtarle el dinero, pero a medida que avanzó el día se supo que la realidad fue otra.

La mujer era la esposa de un hombre que cumplía una condena de casa por cárcel en el sector de Compartir, pero que en julio del año pasado dos sujetos, vestidos con prendas del Inpec, ingresaron a la vivienda y lo asesinaron.

Hoy en la mañana se llevó a cabo una de las audiencias del proceso en uno de los juzgados municipales, y la esposa del hombre asesinado servía de testigo debido a que las autoridades capturaron en aquel entonces, a uno de los sicarios.

La mujer salió del juzgado antes de las 10:00 a.m y se dirigió al Banco de Bogotá del centro de Soacha donde hizo un trámite financiero. Dicen algunos allegados que se había quedado de encontrar con familiares y amigos en la cafetería Nutibara. Al dirigirse al lugar de la cita, un sicario sacó un arma de fuego y comenzó a disparar contra la testigo; sin embargo una persona que la acompañaba reaccionó en cuestión de segundos y se colgó del brazo del sicario, hecho que permitió desestabilizar al asesino y desviar el curso de los impactos.

El sicario emprendió la huida apuntándole a todo el que se le atravesara, corrió por la carrera séptima hasta la calle 14 por donde subió corriendo hasta la autopista. En su desespero arrojó la pistola con silenciador que portaba y una pequeña maleta debajo de un camión, pero las autoridades ya habían reaccionado y agentes de la Sijín dieron captura al sicario, quien fue trasladado a la URI donde se adelantan las diligencias para legalizar su captura.

La víctima recibió tres impactos de fuego: uno en la cara, otro en un brazo y uno en el fémur que, según el director del hospital Mario Gaitán Yanguas, es el que representa mayor riesgo y algún grado de complejidad. Sin embargo el estado de la señora es estable.