Una vez más las Madres de los Falsos Positivos de Soacha y Bogotá se reunieron para conmemorar un nuevo aniversario del asesinato de sus hijos por parte de miembros del Ejército Nacional. Reiteraron el llamado a la sociedad para que se solidarice y se una a su lucha con el fin de hacer justicia y evitar que haya más ejecuciones extrajudiciales y crímenes de Estado en Colombia.


El polideportivo del barrio Rincón de Santafé en la comuna tres, fue el escenario en el que las Madres de Soacha se reunieron para recordar lo sucedido en el año 2008, cuando varios jóvenes que se reportaron como desaparecidos en Soacha y el sur de Bogotá, fueron encontrados muertos en Ocaña y Cimitarra (Norte de Santander), luego de haber sido presentados como guerrilleros muertos en combate por hombres del Ejército Nacional.

La jornada fue amenizada con un sancocho comunitario y una serie de actividades artísticas y culturales realizadas por las madres, con el acompañamiento y apoyo de entidades como el Centro Nacional de Memoria Histórica y la Fundación Diáspora. Al evento asistieron varias personas pertenecientes a organizaciones sociales, culturales y defensoras de los Derechos Humanos, que han acompañado y acompañan a las madres en su lucha por la justicia:

“Este es un llamado al Estado y al gobierno para que se pongan las pilas y no permitan que en Colombia siga ocurriendo lo que ocurrió con los jóvenes de Soacha, pero no solamente con ellos sino también con los jóvenes de todo el país. Necesitamos que por favor estos casos no se repitan, porque si el Presidente Santos tiene una lucha y una cruz en la espalda por la paz, debe hacerse una paz digna en Colombia. Yo le digo a toda la gente que nosotras en este momento nos estamos organizando como Madres de Soacha para que junto a nosotras vengan otras víctimas y entre todos hagamos una cadena muy fuerte con el objetivo de que en el país no pase más esto y sigamos luchando por este propósito”, explicó Blanca Nubia Monroy, Madre de Julián Oviedo Monroy, uno de los jóvenes asesinados.

“Mi llamado de ayuda es para que en este país haya justicia, porque habiendo justicia y verdad podemos tener paz. Que en el hogar permanezcamos todos unidos y estemos pendientes de nuestros hijos. Desafortunadamente a mi hijo y a mi sobrino les habían ofrecido un trabajo, nosotros les dijimos que no fueran a ese trabajo porque se los iban a llevar a los Llanos a hacer un curso, y les manifestamos que con lo que nosotros trabajábamos podíamos sostenernos. Sin embargo, ellos salieron con una amiga un 21 de junio de 2004 y jamás volvieron, los desaparecieron por tres días y cuando aparecieron habían sido torturados, uniformados como guerrilleros y asesinados. Ya han pasado 11 años, pero de justicia no sabe nada, nadie dice nada y nadie colabora. Por eso pido solidaridad y que haya verdadera justicia”, agregó Beatriz Méndez, madre y tía de otros de los jóvenes asesinados por miembros del Ejército.

“Este es un propósito de todos”:

Así lo aseguró Cecilia Arenas, hermana de Mario Alexander Arenas, otra de las víctimas de los Falsos Positivos. Arenas señaló que la lucha por la justicia no es una labor que le corresponda únicamente a ella y a las demás madres, sino que se trata de un propósito de todas las personas. Ella hizo un llamado a toda la sociedad, a los que aún no han entendido la lucha de las madres, y a los que han entendido y las han apoyado, dando cuenta del dolor que ellas sienten:

“También es un llamado a las personas que todavía tienen el corazón un poco duro y no creen mucho en las cosas. A ellos les decimos que todo lo que denunciamos es verdadero, todo esto es una realidad. Son 7 años en los que hemos tenido la ausencia permanente, en mi caso de mi hermano y luego de mi mamá. Son dos ausencias muy duras, porque si mi mamá estuviera hoy viva sería ella la que estaría aquí hablando. Esto es algo muy duro, algo que nosotras no tenemos ni cómo definir porque es un dolor muy feo. Sin embargo, seguiremos sacando los casos de los muchachos adelante para que la gente se dé cuenta que no estamos calladas y vamos a seguir caminando, moviéndonos, gritando y haciendo lo que tengamos que hacer para encontrar justicia”, concluyó Cecilia Arenas.