Pareciera que en el municipio no hay nadie que pueda detener los abusos de autoridad de los agentes de Tránsito, pues a pesar de las reiteradas denuncias que se han hecho desde la ciudadanía y los medios de comunicación, los uniformados siguen aplicando su criterio personal y la mala interpretación de las normas, para perjudicar a cuanto conductor transite por las vías de la ciudad.


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Después de que la semana pasada se hiciera un debate sobre este tema en el Concejo Municipal y luego de que el mismo Coronel Flavio Mesa, Comandante de la Policía de Cundinamarca, asegurara que iba a tomar medidas para acabar con las irregularidades, hasta hoy no ha pasado absolutamente nada porque quienes se encargan de controlar el tráfico y velar para que en las vías haya una óptima movilidad, se dedican simplemente a hacer su ‘Ley’ y a sancionar a dedo a quienes ellos consideran que evaden las normas.

Esta vez los atropellos fueron para tres personas, todas habitantes de Soacha, que por compromisos de trabajo deben desplazarse hasta Mosquera para obtener el sustento diario que les permita vivir y responder a sus obligaciones. Aunque ninguno tiene relación o parentesco alguno, en este caso cuentan con una particular característica: que sus vehículos fueron inmovilizados y llevados a los patios, y además se les impuso un comparendo porque aparentemente estaban prestando el servicio de transporte público en un vehículo particular; por lo menos esta fue la conclusión a la que llegaron varios agentes de tránsito al ver que al interior de los automóviles había personas acompañando a los tres conductores.

El abuso sucedió ayer sobre las 6:20 am en la Avenida 3M con Cra. 6 cuando los agentes de la Policía de Tránsito, quienes al parecer están más pendientes de perseguir a los ciudadanos de bien que de regular la movilidad y controlar a los ladrones, llegaron con su ‘imponencia’ a buscar multar a cuanto conductor pasara a esa hora. Inicialmente arribaron cuatro uniformados que en su peto portaban los números 16131, 16268, 16383 y 16396 quienes empezaron a ‘parar’ conductores y a llamar las grúas, una de las cuales pertenece a la empresa Servigrúas con placas FTR172.

“Estaba llevando en mi vehículo a tres compañeros de trabajo para la empresa, pero me sancionaron porque supuestamente estaba prestando servicio público en un vehículo particular, algo que es absolutamente falso y que además no tiene ningún problema porque si uno cuenta con la facilidad de acercar a un compañero que vaya por el camino a para el mismo sitio que uno va, pues lo más lógico es que se facilite esa ayuda, tal como lo han dicho las mismas autoridades para evitar que crezca la congestión vehicular y ayudar a cumplir con la restricción del Pico y Placa. Lo que vemos en Soacha es que ellos mismos se están contradiciendo, sin dejar atrás que se valen de cualquier excusa para poder perjudicarnos a nosotros los conductores”, explicó Walter Castrillón, uno de los afectados.

Castrillón agregó que en ningún momento el agente se tomó el trabajo de verificar si estaba cobrando alguna tarifa, o si era cierto que se estaba prestando un servicio de Transporte Público, sino que sólo se limitó a imponer la sanción e inmovilizar el vehículo. El conductor señaló que ese servicio lo presta ocasionalmente, resaltando que si lo hace una vez al mes es mucho.

“Vivo en San Mateo y trabajo en Mosquera, una de mis compañeras vive en el conjunto residencial que queda junto a donde yo resido, y otros compañeros también viven en Soacha. A ellos se les facilita poder colaborar con transportarse en un mismo vehículo, pues la mayoría se gana un salario mínimo y si se miran los costos del transporte para una persona que trabaja en Mosquera, con ese sueldo sólo se trabajaría para pagar el pasaje. No veo ningún problema en esto, yo no estaba cobrando ni tampoco haciendo rutas de servicio público como para que un Policía de estos me imponga un comparendo y me inmovilice el carro. Este señor sólo se preocupó por preguntar nombres y lugares de trabajo, pero no consultó si estaba cobrando alguna tarifa como para que tuviera validez la afirmación de que yo estaba prestando un Servicio Público, así las cosas pareciera que no se puede salir ni siquiera con la familia, porque los agentes de tránsito asimilan que por llevar pasajeros se está prestando un servicio público”, expresó César Murillo, otro de los afectados.

Murillo sostuvo que en el momento en que su automóvil lo ataron a la grúa, fue maltratado por quienes hicieron el procedimiento, enfatizando en que cuando quiso hacer una reclamación no halló ninguna respuesta porque ni el SIETT ni los patios responden y tampoco la Policía habló al respecto, pues sólo se echaron la responsabilidad unos a otros.

“Trabajo como Contratista de una empresa en Mosquera, no voy a negar que yo transporto personas, pero es que a nadie le cobro tarifas de transporte porque yo no hago eso con el ánimo de lucrarme sino de ayudar a que la movilidad de ellos sea menos traumática. Todos íbamos para ese municipio cuando me pararon en la Dg. 6 justo al momento de coger la ruta hacia allá, y un tal Cabo Sánchez me pidió los papeles y obligó a bajar a las personas del carro. Sin preguntar ni explicar nada me impuso el comparendo y me inmovilizó el vehículo. Por si fuera poco, a las personas que bajó de mi carro las hizo montar en una buseta que iba con sobrecupo para Mosquera, él sí cometió una infracción, pero ahí sí nadie puede decir nada”, aseguró Arturo Ángel, conductor afectado.

Al igual que sus compañeros, Ángel manifestó que aunque trató de entregar al Agente los datos de la empresa para que verificara que todos los que estaban dentro del vehículo iban a trabajar a la misma compañía, el uniformado hizo caso omiso y procedió a hacer la diligencia. El conductor además indicó que las grúas no pusieron sello a su carro y que tampoco hicieron el inventario del vehículo, por lo que no sabe en dónde se encuentra el automotor.

“Casi no puedo ir a sacar mis cosas personales, el carro fue maltratado. Pareciera que los policías tuvieran algún convenio con los dueños de los parqueaderos y de las grúas”, concluyó Ángel.

Al conocer lo sucedido, Periodismo Público.com intentó hablar con el Sargento Eider Aricapa, Comandante de la Policía de Tránsito de Soacha, sin embargo éste no respondió las llamadas hechas a su celular ni fue posible ubicarlo.

Por ahora los tres perjudicados conductores deberán esperar y acceder a cancelar una alta suma de dinero discriminada de la siguiente manera: $286.000 del comparendo + $80.000 de grúa + $20.500 diarios que se pagan por los cinco días de parqueo en los patios, para poder recuperar sus automóviles.

Lo peor es que casos similares se presentan a diario y nadie, ni el alcalde ni los comandantes de Policía hacen algo para evitar semejantes atropellos. Muchos ciudadanos coinciden en afirmar que pareciera que a la Policía no le importara sino satisfacer su apetito de poder y perseguir a la gente de bien, mientras la autopista sur es un caos y la delincuencia se campea por las calles de la ciudad.