En la Institución Educativa General Santander se realizó esta jordana pedagógica llevada a cabo en 15 de las principales ciudades de Colombia, con el propósito de sensibilizar a la población sobre cómo reaccionar en caso de que se presente un terremoto.


A través de un trabajo coordinado entre profesores y estudiantes, se cumplió con este Simulacro en el que cerca de 1200 estudiantes de Preescolar, Primaria y Bachillerato fueron evacuados de la sede principal del colegio, por medio de tres brigadas conformadas por los mismos alumnos, que a su vez fueron los encargados de orientar a sus compañeros para cumplir con la evacuación exitosamente.

“Esta es una actividad que se ha venido programando desde tiempo atrás en el marco de un Proyecto Transversal desarrollado dentro de la institución. Hoy como se realizó una Jornada Nacional de Simulacro, quisimos aprovechar esta campaña para prepararnos en caso de una emergencia. Este es el primer Simulacro que se realiza en la institución, la idea fue que a las 11am sonara una alarma diferente a la que se usa siempre para los estudiantes. Algunos alumnos que estaban previamente avisados se desempeñaron como monitores de evacuación, coordinaron la salida y llegaron con sus compañeros al patio central que era el Punto de Encuentro. Los últimos en salir eran los maestros, quienes debían verificar que los estudiantes abandonaran edificio en su totalidad y el colegio quedara completamente desocupado”, explicó Adriana Pardo, Docente de la IE General Santander y Coordinadora de la actividad.

Las brigadas que se encargaron de realizar el Simulacro estuvieron distribuidas en tres grandes grupos: Evacuación, Contraincendios y Primeros Auxilios. Cada una estuvo compuesta por 30 personas, que en la actualidad se encuentran capacitando a otras 50 de los grados Noveno, Décimo y Undécimo.

Al ser una iniciativa piloto, sólo se puso en marcha en la sede principal del colegio; sin embargo vale la pena destacar que la institución se desocupó en apenas cuatro minutos y que todo se realizó sin previo aviso para asegurar que el ejercicio fuera lo más real posible. En ese sentido se contó con aproximadamente 90 brigadistas que fueron asesorados por la Defensa Civil, entidad con la cual se lidera un proceso desde hace aproximadamente cuatro meses, precisamente para preparar lo que fue la jornada del día anterior. Ya se han capacitado tanto a docentes como a estudiantes de ahí que hasta ahora esta es la única institución que participa en la iniciativa.

“Estamos distribuidos en grupos de tres personas en cada piso, debemos vigilar que los compañeros no corran ni se empujen y que los salones queden desocupados completamente para que en el momento de revisar todos estén bien y no le haya pasado nada a nadie. Esto es muy importante porque en el momento en que haya una emergencia y no estemos preparados, habrá muchos heridos y como no queremos que eso pase, por eso nos preparamos para que todo marche bien”, indicó Mónica Torrijos, Brigadista del grado Noveno.

“Esto fue muy exitoso porque al planificar lo que pueda pasar se previenen accidentes en el futuro, pues por ejemplo, en muchos casos ocurre un temblor de verdad y no se sabe cómo reaccionar, por eso ocurren muchos más accidentes de los que uno piensa. En un terremoto todo está inseguro, las cosas se pueden caer y uno por lo general no sabe dónde ubicarse para refugiarse, por ello estamos explicando lo que nos han enseñado para saber de qué manera reaccionar en estos casos”, concluyó Alejandro Osorio, Brigadista del grado 903.