La calificación AAA confirma el buen manejo de las finanzas departamentales, el cumplimiento de los indicadores y reglas fiscales, y la sostenibilidad de sus ingresos y capacidad de pago.

En medio de la crisis ocasionada por el Covid-19, y en contraste con otras calificaciones otorgadas por Standard & Poor’s en el último año, el Departamento de Cundinamarca, bajo el liderazgo del Gobernador Nicolás García Bustos, logró obtener por tercer año consecutivo la calificación AAA otorgada por esta importante agencia de calificación de riesgo estadounidense en servicios financieros.

Obtener esta calificación significa que el departamento se ubica en la categoría de «grado de inversión», lo que representa que su capacidad para responder a sus compromisos financieros es extremadamente fuerte y prestarle conlleva muy bajo riesgo, por lo cual los intereses son más bajos. Esta calificación, tiene en cuenta la capacidad operativa, la estructura financiera, así como la eficiencia en el manejo de las finanzas departamentales, un adecuado cumplimiento en el pago de las obligaciones, importantes estrategias en materia de reactivación, y un óptimo control y cumplimiento en los indicadores de disciplina fiscal; aspectos todos evaluados rigurosamente y cuyo resultado ratifica la solidez y estabilidad del Departamento en el mediano y largo plazo, aún en medio de la crisis.

«Recibimos con agrado y satisfacción la calificación otorgada por Standard & Poor’s, la cual no sólo representa un importante reconocimiento al trabajo de todos y cada uno de los funcionarios de la Gobernación, y consolida a Cundinamarca en una importante posición a nivel internacional, sino que le permitirá continuar ahorrando al departamento importantes recursos que se destinarán como hasta ahora, a inversión social», afirmó el Gobernador.

Finalmente, García dijo que gracias a la máxima calificación, Cundinamarca ha logrado ahorrar en los últimos tres años por concepto de intereses de la deuda, más de 18 mil millones de pesos, lo cual le ha permitido una mayor inversión social en sectores como educación, salud y transporte, y destinar importantes recursos a proyectos de gran trascendencia como lo son la troncal de Transmilenio Soacha, el Hospital de Zipaquirá y el Regiotram, entre otros.