El barrio Tabacal tiene como vecino a un gran proyecto urbanístico, situación que ha generado deterioro en las vías y que sumado a la falta de pavimentación de sus calles principales, ocasiona inconformidad entre los habitantes, quienes por un lado ven opciones de crecimiento y por otro total estancamiento por falta de apoyo de la administración municipal.


Los vecinos del barrio han estado gestionando la pavimentación de las calles 15 y 16, pues el daño que ocasionan los vehículos pesados les causa indignación; manifiestan que es el único barrio entre sus vecinos que no ha salido beneficiado en los procesos de arreglo de vías, poniendo en discusión el manejo que ha dado obras públicas a este tipo de acciones, donde, según ellos, han dado prioridad a obras que no requieren atención.

“Hace 12 años hemos estado pendientes de la pavimentación, pues no se había hecho la radicación oficial como la que se hizo el año pasado. Siempre nos dicen que no se ha podido ejecutar por falta de presupuesto; hasta el día de hoy no han informado si entramos o no en el presupuesto de este año que inicia. Somos un barrio muy modesto y contamos con todos los servicio públicos”, dijo Abel Piñeros, presidente de la Junta De Acción Comunal Barrio Tabacal.

En 2012 realizaron la entrega de documentos y hasta el momento en la Secretaría de Infraestructura no han generado respuesta a la solicitud hecha por la comunidad del Tabacal, solo les manifiestan “tener paciencia y que en algún momento saldrá la notificación”.

“Es un proyecto que ha empezado desde hace mucho tiempo, el anhelo de nosotros es la pavimentación porque de verdad es muy urgente, ya lo hemos gestionado con la Gobernación y en el municipio, actualmente el Concejal Alonso Rodríguez Chía nos colabora con la gestión del proyecto”, agregó Barbará Vargas, vecina del Tabacal.

“Desde hace mas de cinco años nos han dicho que la pavimentación ya es un hecho, pero siempre ha sido el mismo cuento y no salen con nada, me interesa que realicen y ejecuten el proyecto para que las personas puedan ingresar sin problemas”, indicó Laurencio Moreno, comerciante del barrio.

Por otro lado, la inseguridad y los jóvenes que permanecen en la sede de la junta de acción comunal consumiendo drogas y esperando al transeúnte para cometer sus fechorías, son motivo de preocupación. “Lamentablemente el estar desocupados muchos jóvenes y el desinterés por el estudio, hacen que se sientan más atraídos por las drogas, haciendo del sector un espacio de temor al salir o moverse, pues estos muchachos están todo el día en las calles”, dijo Edwin Robayo, otro habitante del lugar.

“Desafortunadamente el sector está muy inseguro, pues se están metiendo jóvenes de otro barrios, incomodando a los habitantes e incrementando la inseguridad. Se le ha pasado información a las autoridades quienes quedaron en hacer más presencia; nos dieron los números de los cuadrantes, pero hasta el momento no se ha hecho nada. En la esquina del salón comunal salen muchachos a pedir plata a las personas que pasan y cuando no les dan, se los ganan de enemigos, el tema de la inseguridad sí está muy mal”, agregó Bárbara Vargas.

En una visita realizada por la Policía Nacional hace aproximadamente tres meses, la comunidad solicitó un CAI Móvil y aunque las autoridades quedaron en hacer más presencia en la zona, hasta ahora no ha habido respuesta alguna ni se ha visto el compromiso adquirido con la comunidad.