En un sentido y respetuoso homenaje, los técnicos ambientales promoción 2016 del SENA Soacha recordaron la importancia del río, explicando su historia, cómo se encuentra en la actualidad y lo que podría pasar en el futuro, suponiendo que no se tomen medidas para recuperar la fuente hídrica más importante del municipio.


Los técnicos se dispusieron en varios módulos en los que llevaron a cabo una breve explicación, del antes, el ahora y el después del río Soacha. El objetivo de la actividad fue dar a conocer la importancia del afluente y la necesidad que hay de emprender las acciones necesarias para recuperarlo a través de la descontaminación.

“Cuando Soacha era territorio Muisca, era supremamente sagrado el río, intocable e inmaculado, era el centro de la vida en todo lo que ahora abarca al municipio y así mismo era la principal fuente que alimentaba en diferentes puntos a los que ahora son los humedales Tibánica, Neuta y Tierra Blanca. Al ser un afluente tan importante también llevaba en sus aguas varios tipos de peces e incluso cangrejos”, explicó a los asistentes, Fernando González, técnico encargado del río Soacha.

El ahora del río es el resultado de un proceso de desarrollo descontrolado en el municipio que ha provocado la contaminación de sus aguas, inducida por la comunidad y entidades que se han encargado de utilizarlo como desagüe para sus actividades mineras.

“Actualmente vemos una contaminación exagerada del río Soacha, la cual ha sido una provocada por la minería y las ladrilleras, pues pasado un kilómetro desde su nacimiento, tanto comunidad como entidades empiezan a arrojar sus vertientes al mismo, igualmente lo contemplan como zona para disponer desechos e incluso materiales de construcción”, detalló Miguel Lambertinez, técnico ambiental.

Con el objetivo de evitar que el río Soacha siga siendo un foco de contaminación, los técnicos tienen contemplado instaurar una línea de canales paralelos al río para evitar que las vertientes de las comunidades y las entidades lleguen al mismo, para que de esta forma el afluente tenga la capacidad de empezar a recuperarse, fortaleciendo su ecosistema natural.

“Como técnicos somos conscientes de que lo que no se ha hecho en Soacha es un estudio serio sobre el río, se han realizado pero no se han identificado las vertientes exactas en un mapa cartesiano. Nosotros lo queremos hacer, de tal forma que la alcaldía y las autoridades ambientales del municipio tengan conocimiento de los focos exactos de contaminación”, sostuvo Steven Garzón, técnico ambiental.

Así mismo puntualizó que la disposición de los estudiantes es hacer el estudio sin ningún ánimo de lucro, resaltando que a la administración municipal no le constaría dicho proceso de identificación de los puntos críticos de contaminación en el río, razón por la que actuar para recuperarlo solo sería un tema de voluntad política.