La Fundación Tejiendo Hilos de Agua y Tierra tuvo sus cimientos desde el 2007 cuando su fundadora Marvi Ñañez empezó a caminar el territorio de Soacha en búsqueda de líderes que apoyaran el vivir y sentir el ambiente para construir un sentido de pertenencia.

Seguidamente, el grupo ambiental logró en el 2011 trabajar en el Comité Ciudadano de Control Ambiental que fue liderado por la Personería de Soacha en alianza con la Alcaldía Municipal y la CAR. Ya para junio del 2013, TEHATI se constituyó legalmente.

Desde entonces, el reto más grande para la fundación ha sido el de “cambiar el chip” de la comunidad, por lo que han fortalecido los lazos de amistad y cooperación, esto con actividades de recuperación y tala de árboles alrededor del río Bogotá, que era mal llamado caño.

Así mismo, otro escenario impactado fue el Humedal Tierra Blanca, a través de actividades de educación ambiental; poco a poco los nuevos líderes han generado vínculos de amor y respeto por el territorio, con su flora y fauna. El ejemplo de este proceso es la gestión que se está realizando con la Junta de Acción Comunal de Villa Sofía II, en la comuna 1.

Lo más importante del proceso es que la colectividad que se unió, creó veedurías y asociaciones que respaldan el cuidado y la protección de las zonas de afluencia ante las autoridades municipales y departamentales.

Para TEHATI es importante seguir con la educación ambiental, pues la constancia es el pilar fundamental para cambiar los imaginarios y dejar huella en el planeta.

Por Yineth Camila Castillo