Nini Johanna Luna, habitante de Soacha (Cundinamarca), pudo fortalecer su única fuente de ingresos con el apoyo del Gobierno nacional a través del programa Tiendas para la Gente. 

En la Comuna 4 Cazucá de Soacha se encuentra el barrio El Progreso. Allí está la tienda Variedades Lunita, que Nini Johanna Luna, santandereana radicada en este municipio cundinamarqués, abrió hace dos años con respaldo de su hermana y su cuñado. Durante los últimos meses de 2020 pensó seriamente en cerrarla. La pandemia y las restricciones permanentes decretadas por las autoridades nacionales y municipales pusieron a prueba su capacidad de resistencia y el empuje que ha demostrado toda su vida. 

Ni las largas jornadas en trabajos previos, ser víctima de la inseguridad o la responsabilidad de ser cabeza de familia para sus tres hijos la habían doblegado. Pero esta era casi una decisión tomada. Una tarde de noviembre recibió una llamada en la que le notificaron que entraba a formar parte del grupo de 1.747 personas que el Gobierno nacional apoyaría durante la pandemia con el programa Tiendas para la Gente, previo cumplimiento de algunos requisitos. 

Nini Johanna se dispuso a cumplir con la capacitación y los cinco talleres de formación, que logró virtualmente. El proceso fue rápido y un mes después recibió 790 productos correspondientes a 69 categorías para surtir su tienda y un kit de bioseguridad.  

Así lo describe: “Ese momento para mí fue grandioso, no me lo esperaba. Fue una Navidad increíble porque estábamos pasando momentos difíciles por la pandemia. Este es uno de los mejores regalos que he tenido”. 

Tiendas para la Gente es una iniciativa o ruta exprés creada por Prosperidad Social para contribuir con la reactivación de tiendas de barrio de población en situación de pobreza, en el marco de la pandemia de covid-19. Benefició a 1.747 tenderos en 15 ciudades de 14 departamentos: Antioquia, Atlántico, Bolívar, Córdoba, Cundinamarca, Huila, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Santander, Sucre, Tolima y Valle del Cauca. La inversión total fue de 3.456.322.451 pesos. 

“Teníamos que responder rápido a la emergencia. Fue un programa de tres meses, pero hacemos seguimiento y vinculamos a Fenaltiendas, de Fenalco (Federación Nacional de Comerciantes), para que los participantes reciban asesoría en manejo de inventarios y lograr la sostenibilidad de sus unidades productivas”, explica el director de Inclusión Productiva de la entidad, Juan Manuel Erazo. 

Prosperidad Social estructuró el programa a corto plazo y, con base en datos de la Fenalco, se determinaron aspectos vitales frente a los potenciales beneficiarios y el tipo de productos con mayor rotación que debían ser parte de la capitalización. 

Nini Johana ya no vive con dos de sus hijos. Todavía tiene a cargo a Juan David, de 13 años, por quien lo da todo y por quien espera seguir andando caminos de progreso. Describe el apoyo que recibió como la roca desde la cual comenzar a construir su futuro, después de que había perdido toda esperanza. “Por las cosas que uno vive a diario, piensa que esto no puede ser realidad, que es mentira lo que a veces anuncian. Pero existe, este apoyo es una realidad de la que doy fe. Tenemos que lograr que más personas como yo obtengan este respaldo”, concluye. 

Fuente y fotografìa: Patricia Avendaño O.Oficina de ComunicacionesProsperidad Social…