Por lo menos así lo demuestra la cifra de heridos que ingresó a la sala de urgencias del Hospital Mario Gaitán Yanguas de Soacha la noche de año nuevo. En total fueron 14 las personas que tuvieron que ser atendidas por médicos del centro asistencial, quienes acudieron por heridas con armas cortopunzantes.


El reporte indica que el hospital no dio abasto para atender la cantidad de heridos, la mayor parte fruto de riñas en estado de alicoramiento.

Sin embargo las cifras reales demuestran que a la institución de salud ingresan alrededor de 300 personas al día que deben ser atendidas por diferentes complicaciones, cuando la capacidad es escasamente de la mitad, situación que obliga al personal médico y de enfermeros a ubicar a los pacientes en los pasillos y rincones de la escasa infraestructura con que se cuenta.

Una de las jefes de enfermería de la sección de urgencias del hospital aseguró que la mayor parte de los lesionados ingresan con heridas de navajas, machetes y armas de fuego.

El problema es que las instalaciones del hospital son demasiado pequeñas y a eso se suma los tardíos pagos de las EPS del régimen subsidiado, el embargo por una deuda del año 1996, y los problemas por la contratación de personal. Además es nivel II de atención, motivo por el cual no se pueden atender temas que requieran especialistas.

En marzo pasado, por ejemplo, se presentó una protesta de los trabajadores, argumentando el incumplimiento en el pago de la nómina de febrero, sumado a otras inconformidades que ellos han mencionado, teniendo en cuenta que a su criterio, la directiva del hospital está gastando el escaso presupuesto que tiene en la contratación de personal innecesario para las exigencias y los servicios que allí se prestan. En contraste, en los centros de salud que están adscritos al hospital hay déficit de médicos, lo que ha ocasionado que el servicio para pacientes y usuarios haya desmejorado considerablemente.

“Es absurdo que en este momento, por negligencia gerencial, el Hospital Mario Gaitán Yanguas de Soacha no tenga contratado el suficiente personal médico para la atención de una población tan grande como la que hay en el municipio”, explicó uno de los directivos del Sindicato.

Los trabajadores del Mario Gaitán Yanguas manifiestan que la violencia en Soacha ha empeorado con el correr de los días, y que finalmente quienes tienen que atender a los heridos, son ellos como empleados de la única institución de salud pública del municipio.

La única esperanza para el hospital es que su nivel de atención sea elevado, ya que el Ministerio de Salud autorizó que en el 2015 la institución se vuelva de nivel III y la infraestructura aumente.