Trece días después de que Transmilenio empezó operaciones en Soacha, con tres servicios y 46 buses articulados al servicio de la comunidad del municipio, los usuarios del sistema hicieron un balance de lo que hasta el momento ha sido el sistema de transporte masivo en la ciudad, destacando las ventajas, las dificultades, y lo que se debe mejorar para optimizar este servicio.


Aunque en general la impresión de los usuarios es buena y se resalta las facilidades que ha traído Transmilenio en cuanto a la significativa reducción de los tiempos de desplazamiento, en comparación a lo que era antes de que llegaran los articulados al municipio, también se hizo énfasis en la falta de más buses y más servicios a otras troncales del sistema, para que no haya la necesidad de hacer transbordos.

Por lo pronto, Manuel Humberto Gómez, vocero de Transmilenio informó que a partir de la próxima semana, la ruta E43-G43 pasará a ser G43-K43 ya que su destino será la estación Corferias de la Avenida el Dorado. Igualmente, Gómez afirmó que se está analizando la posibilidad de crear nuevos servicios para la extensión Soacha.

Sin embargo, pese al trabajo de la empresa de transporte masivo, es evidente la falta de cultura ciudadana al interior de las estaciones, la urgencia de que se construyan pronto las fases II y III del sistema, para facilitar su uso y acceso a las personas residentes en los demás sectores de Soacha, y la necesidad de que desde ya se piense en la posibilidad de mejorar la infraestructura vial del municipio, con la ampliación de la Autopista sur para evitar el caos y las grandes congestiones que se han observado en los últimos días. Se espera que la medida de pico y placa para transporte público ayude a mitigar el trancón sobre la Autopista.

Algunas personas consultadas por Periodismo Público.com, expresaron su opinión sobre lo que para ellos ha sido hasta ahora Transmilenio en Soacha. Esto fue lo que dijeron:

“Lo mejor ha sido la reducción del tiempo que antes uno se gastaba en los trancones, en general el servicio es muy bueno, pero se debe esperar a que todo retorne totalmente a la normalidad, puesto que en este momento mucha gente no ha regresado a la ciudad para reiniciar sus labores. Se debe incrementar la flota de buses, porque los articulados que hay actualmente no alcanzan para suplir el 100% de la demanda de usuarios”, explicó Yeison Quimbayo, habitante del sector de Portalegre en la comuna dos.

“Considero que Transmilenio es una muy buena alternativa para la movilización de los habitantes del municipio, pues permite que los usuarios ahorren tiempo, puedan desplazarse rápidamente a sus sitios de trabajo en la ciudad de Bogotá, y aparte una comunicación eficaz entre la capital y el municipio, lo cual da una consideración positiva al sector, en cuanto turismo. Incluso me atrevería a decir que también en el aspecto urbanístico, pues las constructoras se están viendo beneficiadas. Por otra parte, diría que se debe mejorar el número de articulados en las 4 estaciones, ampliar la troncal hasta el centro de Soacha, y construir puentes que faciliten el acceso al sistema. Por ejemplo, la estación de San Mateo sólo tiene un acceso que es por Unisur, cuando debería haber una entrada más, porque al costado posterior se encuentra el Centro Comercial Mercurio”, expresó Gloria Sandoval, residente de San Mateo en la comuna cinco.

“El primer día estuvo medio suave, pero de ahí en adelante se volvió más compleja la situación. No se puede desconocer que utilizando Transmilenio se ahorra bastante tiempo, pero una vez ya se está dentro del articulado, porque la verdad es que sí se demora bastante el ingreso a las estaciones y a los mismos buses. Hay que tener en cuenta que faltan más rutas, por lo menos las principales para las troncales del Norte, la Calle 80 y Suba”, sostuvo Carlos Caballero, vecino del barrio Compartir de la comuna uno.

Caballero aseguró que con la nueva ruta E – 44 / G – 44, que comenzó a funcionar ayer, se facilitó más el acceso al servicio de los articulados, pero manifestó también que en la Estación CAD se dificulta el retorno de los usuarios a Soacha, a lo que según él, se suma la nula cultura ciudadana demostrada por los usuarios.

“Es un servicio que ha ganado una muy buena acogida, por mi parte lo he utilizado en dos ocasiones, sin notar anomalías como antes, cuando lo utilizaba en Bogotá. La ventaja más grande es que se ahorra mucho tiempo porque no hay trancones, y una de las dificultades son los apretones a los que uno se somete, aunque se debe tener en cuenta que en este servicio siempre se ha presentado eso, lo mismo que la congestión que se genera para la movilidad del transporte público y los vehículos particulares, entrando a Bogotá y dentro del municipio. No obstante, se debe mejorar y traer más articulados para una mayor comodidad, hay que construir un portal y poner al servicio de los usuarios las rutas alimentadoras”, concluyó Luis Roldán, habitante del barrio León XIII de la comuna tres.

Aunque sin duda Transmilenio ha generado un impacto bastante positivo, que ha mejorado y facilitado la rutina de muchas personas, con el paso de los días ha evidenciado que la demanda de los pasajeros en Soacha es mucho mayor a la capacidad que hoy tiene el sistema para prestar su servicio en el municipio. Una prueba de ello es precisamente la nueva ruta y los nuevos articulados que empezaron a funcionar antes de lo previsto, teniendo en cuanta que cuando los buses rojos comenzaron operaciones en Soacha, se había anunciado que sólo hasta mediados de este mes se enviarían 15 articulados más.

Algunas personas incluso se atreven a pensar, que dadas las circunstancias actuales y la alta demanda de usuarios, las fases II y III de Transmilenio en Soacha podrían estar listas en un corto o mediano plazo.