Con la apertura de la licitación para ampliar las estaciones de San Mateo, Terreros y León XIII, el municipio de Soacha entraría a la era de los buses biarticulados con el fin de responder a las quejas de los usuarios de Transmilenio sobre la escasa capacidad transportadora que tiene el sistema en este momento.


Según lo mencionado la semana anterior por el gerente de Transmilenio, Andrés París, y publicado por este medio de comunicación, la Alcaldía de Soacha abrirá esta semana una nueva licitación para adecuar las estaciones de Terreros, León XIII y San Mateo.

En la estación San Mateo se prevé la construcción de un vagón adicional, una escalera que comunique al puente con las conexiones respectivas a los alimentadores, y la adecuación de la infraestructura existente para el paso de buses biarticulados.

La estación Terreros no se adecuará para buses biarticulados, pero se construirá un nuevo vagón que sí pueda recibirlos. En la de León XIII sí se tiene previsto un ajuste para los biarticulados, aunque está dependiendo del presupuesto asignado, que en total son 9.600 millones de pesos, tanto para las obras de interventoría como de construcción.

“Es una excelente noticia porque la verdad coger Transmilenio en Soacha es una agonía. Con los buses biarticulados y un poco de cultura ciudadana, creo que el servicio mejorará sustancialmente”, dijo María Andrea Sánchez, habitante de San Mateo y usuaria del sistema.

“Me parece bien, pero creo que Transmilenio tiene que invertir en campañas de cultura ciudadana porque la gente en Soacha cree que las estaciones son establos, no respetan, atropellan al otro y pasan por encima sin importar si son ancianos o mujeres embarazadas. Creo que nos merecemos un buen sistema”, agregó Camilo Andrés Piza, estudiante de Ingeniería Industrial y residente en el centro de la ciudad.

Tal y como Periodismo Público lo publicó, se espera que el proceso licitatorio y de contratación demore como máximo 105 días, es decir, que a finales de noviembre o principio de diciembre se estaría adjudicando la obra de ampliación de las estaciones. Lo que aún es incierto es el tiempo real de construcción de los nuevos vagones; unos hablan de tres y otros de ocho meses más para entregarlos funcionando totalmente.

Lo cierto es que, independientemente del tiempo, hay una esperanza para los miles de usuarios que utilizan diariamente el sistema entre Soacha y Bogotá, y viceversa, en cuanto a capacidad transportadora. Lo que sí está en veremos es la entrada de los alimentadores porque, aunque la terminación de la Estación de integración está prevista para los primeros días de octubre, de los buses y las rutas no se habla nada. Como quien dice, las 70 u 80 mil personas que utilizan a diario el sistema, que sigan sacando de su bolsillo lo que debería estar asumiendo Transmilenio.