Esta parece ser la consigna de los gobiernos nacional, departamental y distrital en materia de transporte y movilidad para conectar a la capital con los dos municipios cundinamarqueses. A pesar de que el sistema Transmilenio ya está colapsado y ha mostrado problemas de todo tipo, se insiste en que será la única posibilidad que tendrán los soachunos de transportarse hasta la capital.


Si bien es cierto es urgente concluir las fases dos y tres de Transmilenio, Soacha requiere otros tipos de transporte masivo para movilizar a los miles de pasajeros que a diario necesitan desplazarse hasta y desde Bogotá.

La ilusión de contar con tren de cercanías se mantuvo por años hasta que en agosto de 2015 se dijo que faltaba el cierre financiero y que el trazado debía modificarse; un mes después, el mismo gerente del proyecto, Miguel Centanaro Meza, aseguró que la adquisición de predios estaba atrasando lo planeado inicialmente.

En febrero pasado se produjo otra noticia negativa para Soacha cuando la junta directiva de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) anunció la liquidación de la Empresa de Movilidad de la capital, que tenía entre sus planes la construcción de buses eléctricos para los tranvías de Soacha y Facatativá.

Las noticias del tren ligero para Soacha se fueron dilatando lentamente y las de Transmilenio revivían. La gobernación avanzaba en los estudios y diseños para las fases dos y tres con el fin de disminuir el impacto generado por el estancamiento del otro proyecto de transporte masivo.

El gobernador Jorge Rey enfrentó la situación y a comienzos de esta semana aseguró que el proyecto del tren para Soacha no cuenta en este momento con los recursos requeridos para su construcción. “La estructuración del corredor sur iba en el mismo paquete del corredor occidental y finalmente, por temas económicos y de procedibilidad se descartó el tren hacia Soacha, se persiste en el corredor hacia Facatativá, porque en el corredor Soacha la prioridad la tiene Transmilenio en sus fases II y III”, dijo el mandatario departamental.

Lo manifestado por Rey ya se veía venir y aunque en Soacha se aplaude la decisión de construir lo más pronto las fases dos y tres de Transmilenio, sus habitantes piden a gritos la implementación de otro sistema de transporte que responda a las necesidades del municipio en materia de movilidad.

Las declaraciones de Rey son la confirmación de algo que se sabía desde mediados del año 2015, cuando en plena campaña electoral se empezó a ignorar los estudios realizados al respecto, inclusive se habló de modificar el trazado y disminuir su recorrido.

Aunque el gobernador agregó que se promoverán soluciones de movilidad para Soacha, de manera que se pueda contrarrestar el crecimiento demográfico, lo cierto es que el sistema que podría garantizar una adecuada movilidad fue descartado para este municipio del sur de la capital, pero fortalecido para Facatativá, fortín del mandatario departamental, así se diga que obedece al desarrollo del proyecto relacionado con el Dorado II.