La Corte Suprema de Justicia ratificó la pena de 25 años de prisión en contra de Julián Marcelo Farías Torres, quien asesinó a su novia luego que esta le dijera que posiblemente estaba embarazada.


Los hechos remiten al 21 de septiembre de 2003, en horas de la mañana, cuando la joven Diana del Pilar Bojacá Velandia fue a Tocancipá, Cundinamarca, días después de darle la noticia a Farías Torres, quien consideró que un bebé le dañaría su proyecto de vida.

Según el expediente, por ese motivo, “en esa misma fecha el procesado optó por segarle la vida a Diana del Pilar, para lo que le propinó un disparo de arma de fuego en la cabeza. Luego, abandonó el cadáver en un despoblado, en las afueras de Tocancipá, donde fue hallado varios meses después”.

Julián Marcelo Farías Torres fue condenado a 25 años de prisión en el año 2000 por el Juzgado Penal del Circuito Adjunto de Zipaquirá, fallo ratificado en 2011 por el Tribunal Superior de Cundinamarca. Ahora, la Corte Suprema rechazó un recurso con el que pretendía revocar la condena.

La Corte ratificó la sentencia del Tribunal en la que se tomó como motivo para el crimen el rechazo de Farías Torres a la posibilidad de ser padre y a que Diana del Pilar quería tener el bebé, teniendo en cuenta además que le advirtió a una amiga que no debía decir nada del embarazo y que, ya en juicio, negó ante la Fiscalía saber del embarazo. “(…) e incluso haber sostenido con ésta relaciones sexuales, a pesar de que existen varias pruebas que indican lo contrario”, afirman documentos del caso.

Además, se indicó que el joven fue quien le disparó y quien luego abandonó sus pertenencias en un bus que iba de Tocancipá a Bogotá, “con el único propósito de desviar la atención de las autoridades, que inevitablemente iban a investigar la desaparición de la mujer”.

Fuente: ElColombiano.com