El primer encuentro municipal de envejecimiento y vejez fue el escenario propicio para reflexionar acerca del papel del adulto mayor en la sociedad, tomando como referencia la forma en que los jóvenes y los adultos se preparan para esta etapa de la vida, que por lo general llega por sorpresa y con una planificación nula, que muchas veces trae dificultades a las personas.


En el Teatro Sua se realizó la primera versión de este encuentro, que contó con la participación no sólo de adultos mayores, sino también de otras personas como jóvenes, amas de casa, estudiantes, ediles y líderes comunales, a las que por simple lógica les corresponde pensar sobre el estilo de vida que llevan y la forma como están recorriendo el camino que los llevará a esta etapa de la existencia humana.

El evento fue organizado por el Programa Adulto Mayor de la Secretaría de Desarrollo Social, al que asistieron diferentes panelistas y estudiosos del tema, para plantear una inquietud acerca del valor que se le está dando actualmente a esta población, y cómo es preservada por parte de la sociedad y el mismo Estado.

De esta manera, ante unas 600 personas se dialogó sobre varios temas de especial importancia, entre estos la resignificación del envejecimiento y la vejez, la psicología y el estado de ánimo de estas personas, la parte biológica, la salud y la seguridad social de los abuelos. Fueron cuatro ponentes a nivel nacional y municipal, los que expusieron sus tesis sobre el adulto mayor desde cada uno de los mencionados ítems, de la siguiente manera:

“Iniciamos con la formulación de una Política Pública que tenga que ver con este tema, porque obviamente el envejecimiento no sólo toca la etapa de la vejez, sino que debe tocar a los demás grupos etáreos. Debemos iniciar con unas políticas educativas claras, para que la población sepa cómo envejecer y cómo afrontar esta etapa de la vida, para lo cual queremos institucionalizar este tipo de eventos, ya que nunca se había desarrollado algo así en el municipio. Aparte de eso está todo el proceso para la aprobación de la Política Pública, por lo que vamos a llevar este documento al Concejo Municipal, a fin de que sea debatido y pronto sea un Acuerdo Municipal”, explicó Iván Figueroa, Coordinador del Programa Adulto Mayor de la Secretaría de Desarrollo Social.

Figueroa manifestó también que el programa que coordina cuenta con un equipo biológico, psicológico y social, al cual las personas se pueden acercar para recibir toda la información correspondiente a este tema. Así mismo, señaló que en Soacha se ha empezado a cambiar el concepto sobre cómo envejecer, pues hace unos años no se habría abordado este tema, pero una vez aprobada la Ley 1276 de 2009, reglamentada en el municipio por medio del Acuerdo 18 de ese mismo año, se ha podido acceder a recursos importantes con los que no se contaba antes. Igualmente, se ha podido llegar a lugares a los cuales nunca había llegado la Alcaldía Municipal, gracias a la creación de los Centros Vida, que han permitido acceder no sólo al adulto mayor, sino también a su familia y a las demás personas.

La experiencia de Bucaramanga

“He venido desde Bucaramanga para compartir un testimonio que Dios y la vida me han permitido experimentar desde muy niño, porque cuando apenas tenía siete años comprendí que podía cambiar los juguetes por mi abuelito, y me dediqué entonces a jugar con él. Con esto entendí y comprendí que él era un ser y una persona que merecía cariño, que estaba solo y triste. Mi abuelo murió y yo empecé a buscar otros abuelos del barrio, y lo que empezó como un juego se convirtió en un gran proyecto de vida, en el que estoy comprometido desde hace 29 años. Hoy vemos una obra hecha realidad, tenemos más de 250 adultos mayores en dos instituciones, donde día a día ellos sonríen y viven felices, pero sobre todo sienten que son personas importantes y valiosas para la sociedad”, explicó Albeiro Vargas Romero, Gerontólogo, Fundador y Director de la Fundación Albeiro Vargas y Ángeles Custodios.

Vargas aseguró que los jóvenes deben entender que el envejecimiento es una responsabilidad individual que cada uno debe asumir con mucha sabiduría, porque cuando se llega a la etapa de la vejez se empieza a pensar que si se hubiera dejado de fumar, de beber y de rumbear tanto; si se hubiera hecho ejercicio y se hubiesen tenido buenos hábitos alimenticios, se tendría una mejor calidad de vida.

“Estas charlas son muy buenas, especialmente para nosotros los que estamos iniciando nuestra vejez. El mensaje es a los jóvenes y los niños, para que reconozcan toda la experiencia y el conocimiento que tenemos los mayores, y que así mismo ellos vayan perdiendo ese miedo que tienen de llegar a viejos y salgan de su ignorancia”, concluyó Miriam Gloria Santos, habitante de la comuna tres y participante en el encuentro.