Así se resume la situación actual de la antigua vía férrea que está ubicada sobre la Cr. 5, cruzando por los sectores de Santa Ana, Salitre y una parte de la comuna dos, un lugar que anteriormente era reconocido como uno de los principales atractivos turísticos del municipio y que ahora es un sitio que sirve de refugio para habitantes de la calle y delincuentes.


Para hablar del estado lamentable en que se encuentra la carrilera, basta mencionar que en sus alrededores se pueden encontrar cambuches, ropa tirada, restos de sustancias alucinógenas, cajas de bebidas alcohólicas, cenizas de llantas quemadas, habitantes de la calle durmiendo a plena luz del día, e incluso animales muertos.

La situación ha despertado la inquietud de la comunidad residente en los mencionados barrios y los trabajadores de algunas empresas vecinas, quienes han elevado un clamor a las autoridades para buscar soluciones a esta problemática, que además de causar incomodidad, atenta contra el bienestar de los habitantes de cada sector, teniendo en cuenta que el lugar se ha vuelto un peligroso nido de inseguridad y un foco de contaminación que ya evidencia repercusiones en los vecinos de la zona.

“La problemática viene desde hace unos 25 años atrás, nuestros jóvenes llegan tarde de trabajar y como esto se ha convertido en un ‘atracadero’, ellos son objeto de las acciones de los delincuentes. La situación es tal que incluso hay personas que deben salir con un perro guardián para que no los atraquen o los roben, pues el problema es que aquí hay arbustos donde los delincuentes fácilmente se pueden esconder y a los cuales la Policía no ha podido ingresar por las mismas condiciones en que se encuentra el terreno. Como comunidad nos surge una pregunta, ¿qué proyectos tiene el municipio o la Gobernación para recuperar la vía férrea? Nosotros hemos planteado una propuesta para que esta vía sirva para desembotellar la Autopista sur, pero el municipio dice que no puede meter maquinaria debido a que no tiene autoridad sobre este tramo”, explicó Martha Lucía González, Secretaria de la JAC del barrio Valles de Santa Ana.

“Nosotros nos hemos visto afectados por la presencia de tantos viciosos, además hay personas que botan basura y toda clase de escombros. También hay personas que están asentadas allí y han intentado construir para invadir el lugar, porque aseguran que llevan mucho tiempo en el sitio y que por eso son titulares de los terrenos. Antiguamente este era un camino que nosotros utilizábamos para ir hasta el centro del municipio a pasear y hacer mercado, pero ahora no es posible siquiera pasar por ahí porque hay mucha inseguridad y cambuches de habitantes de la calle que duermen ahí y atracan a la gente que pasa cerca”, agregó Lizardo Gaitán, Presidente de la JAC de Santa Ana sector Pinto.

Pero además de la inseguridad y la presencia de los habitantes de la calle, las comunidades cercanas a la antigua vía férrea padecen por la problemática ambiental que existe en este sitio, la cual no sólo se deriva del arrojo de basuras y escombros, sino también del reposo de aguas residuales, debido a que empresas como Texaco, Rastrillantas y Aserrío San Ignacio, utilizan la vía para hacer allí el desagüe de estas aguas, debido a que en el sitio no cuenta con el servicio de alcantarillado:

“Lo que nos afecta básicamente es el impacto ambiental que tenemos en el barrio, pues la problemática es bastante grave debido a que aquí encontramos toda clase de desechos, indigentes y situaciones que van en contravía del orden en el barrio. Particularmente en nuestra empresa nos vemos afectados en todos los sentidos porque prácticamente la carrilera colinda con nuestras instalaciones. Aquí tenemos alojamiento de las aguas negras que vierten las empresas vecinas, dado que estas no tienen alcantarillado; además de eso, con el invierno hay bastante flujo de aguas residuales que terminan reposándose en la empresa, trayendo con eso problemas de salud para los trabajadores”, manifestó el Ingeniero Luis Estupiñán, Director del Departamento de Salud Ocupacional de Metalcolmesa S.A, empresa cercana que colinda con la carrilera.

“La EAAB (Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá) junto a todas las empresas aledañas a esta calle, son las primeras que tienen que ver con el desagüe de la vía. Sin embargo, al menos la respuesta que nos da la EAAB, es que sólo hasta cuando el municipio intervenga la vía ellos comenzarán a colocar las tuberías de desagüe. No es posible que vayan a colocar las tuberías sólo hasta cuando el municipio intervenga la vía, estamos viviendo entre las aguas negras. Si hablamos de todas las vías férreas en general, en toda la nación hay invasiones, ¿qué pasó entonces con todos estos terrenos que eran férreos y que debía haber aprovechado el Estado? Nosotros estamos reclamando el espacio público para que este sea recuperado como vía férrea o como vía alterna a la Autopista sur, que realmente sería Autopista si se llegara a recuperar este lugar abandonado”, expresó Víctor Mora, Coordinador del Comité de Obras de la JAC de Valles de Santa Ana.

El problema de la autoridad sobre la vía:

Al igual que la Autopista sur, la carrilera es una vía que está ajena de la autoridad de la Administración Municipal, de ahí que a pesar de las peticiones y las cartas enviadas por los vecinos a las autoridades locales, hasta el momento no se haya podido tomar medidas de fondo para solucionar la compleja problemática que afecta a estas comunidades.

No obstante, el pasado 21 de agosto se realizó una reunión en la que la Ingeniera Dora Vera, Secretaria (e) de Infraestructura, atendió a la comunidad y a algunos representantes de las empresas cercanas a la vía férrea para hablar sobre la situación y las acciones que hasta el momento se han podido realizar de parte y parte para encontrar una solución. Ese día se hicieron algunos compromisos, entre estos la realización de una visita técnica por parte de personal de la Dirección de Equipamiento y Valorización, y oficiar a Ferrovías, la Secretaría de Planeación de Soacha y la Gobernación de Cundinamarca, a fin de aclarar el tema de la autoridad y la competencia en el corredor férreo.

Respecto a lo anterior, vale la pena mencionar la respuesta que frente al tema dio Jorge Alberto Arias, Subdirector de la Red Terciaria y Férrea del Instituto Nacional de Vías (Invías), quien manifestó lo siguiente: “Atendiendo la solicitud de la comunidad para que se entreguen en comodato los predios de propiedad del Invías, ubicados entre las calles 10 y 13 del municipio de Soacha, los cuales hacen parte del corredor férreo del sur, informamos que una comisión de esta Subdirección visitó el lugar el día 24 de febrero de este año, y como resultado pudo constatarse que los inmuebles pretendidos hacen parte de aquellos entregados a la Gobernación de Cundinamarca en desarrollo del Convenio No. 534 de 2009, lo que genera la imposibilidad de entregárselos a un tercero”.

Lo anterior indica que la posibilidad de cumplir con el objetivo de la comunidad para intervenir la vía, adecuarla y habilitarla para que sea de nuevo un corredor vial y sirva como ruta alterna a la Autopista sur, es una decisión que depende directamente de la Gobernación de Cundinamarca, entidad con quien hasta el momento no se ha podido hacer contacto para establecer qué conocimiento hay sobre este tema y qué acciones se pueden tomar al respecto.