Doy a conocer la problemática a la que se vería abocado el SENA, ante la eventual aprobación del PROYECTO DE LEY 166 – REFORMA TRIBUTARIA, con la que se busca la disminución de las rentas parafiscales y con ello se pone en riesgo la existencia del SENA y del ICBF. La información que se entrega, se retoma desde la perspectiva de los trabajadores agrupados en el SINDISENA.


“El SENA que conocemos hasta hoy se encuentra en grave riesgo de desaparecer, y nuevamente por iniciativa del Gobierno Nacional que continúa con su pretensión de reformar y acabar con las rentas parafiscales. El pasado 4 de octubre el Ministro de Hacienda MAURICIO CÁRDENAS SANTAMARÍA radicó en el Congreso de la República el PROYECTO DE LEY 166 – REFORMA TRIBUTARIA, que en su capítulo tercero elimina las rentas parafiscales con destinación al SENA y al ICBF y las remplaza por un impuesto a la renta con el que afirma van a financiar a estas instituciones y el Sistema de Seguridad Social en Salud.

La propuesta del gobierno conlleva varias inexactitudes:

Las utilidades de las principales empresas de nuestro país, actualmente son completamente inciertas; el gobierno ha planteado que las empresas intensivas en capital pagarán más y que por esta vía se garantizarán los recursos necesarios, argumento no tan cierto porque esos aportes van a depender de las múltiples variables del mercado en un mundo que se encuentra en crisis económica, con los altísimos niveles de evasión de impuestos, los tratados de libre comercio y la revaluación del peso. Temas que afectan de manera muy importante a los medianos y pequeños empresarios de nuestro país.

Los impuestos sobre las ganancias reportadas por las empresas de nuestro país, no alcanzarían para cubrir el presupuesto actual del SENA y el ICBF, mucho menos el Sistema de Salud. Si se le sacara el 8%, como propone el gobierno, a las ganancias reportadas por las empresas en el año 2011, obtendríamos 2.6 billones de pesos para repartir entre ICBF, SENA y la salud. Presupuesto altamente insuficiente dado que este no cubriría ni el 50% de lo que hoy reciben el SENA y el ICBF, que suman entre los dos más de 5 billones de pesos de presupuesto.

En estas condiciones nadie puede garantizar la destinación específica de los recursos para el SENA. En el articulado el Ministerio propone que este 8% constituya un fondo que administrará y reglamentará el Gobierno Nacional por medio de la DIAN y en ningún momento especifica cuánto le corresponderá de manera permanente al SENA.

El argumento del Gobierno es que las RENTAS PARAFISCALES son costos laborales muy altos que afectan la productividad de las empresas y que su eliminación le permitiría la generación de nuevos empleos. Argumento que muchos economistas han demostrado que es falso, dado que ya se ha empleado en otras ocasiones, donde el resultado final ha sido la precarización de las condiciones laborales de los trabajadores. Para mencionar algunos ejemplos: Ley 50 de 1990, eliminó la retroactividad de las cesantías y redujo a la mitad las tablas de indemnización por despido injusto; la Ley 789 de 2002, suprimió el pago por trabajo nocturno entre las 6 y las 10 pm, redujo en 25% los pagos por trabajo en días dominicales y festivos, y despojó a los estudiantes objeto de Contrato de Aprendizaje del pago de prima, dotación, aportes de pensión, cesantías, horas extras, recargos nocturnos; la Ley 1429 de 2010 de Formalización y Generación de Empleo, exoneró del pago de los parafiscales a aquellas empresas que generaran nuevos empleos o vincularan población vulnerable. Estas leyes no sirvieron para la generación de empleo, pero sí permitieron grandiosos aumentos en las utilidades de los grandes empresarios que abarataron costos laborales…”

Por último, la invitación que hacen estos trabajadores a la ciudadanía colombiana es para recolectar UN MILLÓN de firmas para demandar del Congreso de la Republica, el archivo definitivo de la propuesta.