Han terminado las innumerables campañas electorales, Soacha se vio contaminada por publicidad de los diferentes candidatos, varios de ellos por primera vez venían al municipio e intentaron con su campaña conquistar muchos votantes del municipio. ¿Soacha votará Soacha? El ciudadano es libre de elegir y decidir quién es la persona que mejor lo representa, sin embargo llama particularmente la atención que Colombia es uno de los países con más altos índices de abstencionismo electoral.


Probablemente el conflicto se ubica en el ejercicio más básico y simple de la democracia: el voto. Pues el ciudadano común ya no cree en lo valiosa que es su elección. Se escuchan mitos (no sabemos si realidades) en donde los votos en blanco son anulados y se le dan al candidato que más puntos tenga, no se vota porque igual la maquinaria política ya ha determinado quienes serán los próximos elegidos. Hay quienes de manera simplista afirman: «Votar o no votar, da lo mismo, todos son corruptos, oligarcas, egoístas, etc.» Este argumento es muy frecuente, no es ilógico y lamentablemente en la política hay corrupción, intereses privados que priman sobre los públicos, privilegios, cuotas políticas, roscas… Aun así, se vote o no se vote, el próximo 14 de marzo se elegirá un grupo de personajes que de una u otra manera gobernarán el país. Por eso, un ciudadano con cultura electoral aconsejaría en estos casos documentarse y votar: las proporciones de deshonestidad varían enormemente entre candidatos, y los planes de gobierno que plantean son más coherentes para unos que para otros.

En la manera como se efectúan las elecciones de los políticos, se pueden detectar problemas de una mínima cultura electoral, después de varias décadas de democracia pareciera que nuestra sociedad aún no está preparada para votar. Las personas no votan por convicción sino por cualquier cantidad de otras razones. Algunos votan para conseguir preferencias en la búsqueda de un trabajo o porque les prometen privilegios especiales. Hay quienes lo hacen por hambre, infortunadamente la población vulnerable tiene una cultura democrática menor a la del ciudadano promedio, por eso fácilmente venden su libre opción de votar y con ella la posibilidad de decidir su destino por los próximos 4 años, a cambio recibirán tal vez un mercadito, un bulto de ladrillos o una camisa barata. Es una realidad lamentable, y más triste ver que continúan las historias sobre tráfico de cédulas falsificadas, muertos que votan, o políticos que manipulan y cambian las urnas, esto tristemente hace parte de la cultura colombiana.

¿Soacha demostrará su indiferencia electoral? ¿Soacha votará Soacha?

La educación en democracia se debe iniciar en las diferentes instituciones educativas, llámese colegio o universidad, los medios también educan y pareciera ser que ningún estamento ha logrado impartir la educación democrática adecuada, para la mayor parte de la población (joven en este caso) se convierte en escepticismo político, para quien no tiene la fortuna de gozar de una adecuada educación-información se convierte en un perpetuar la cadena de atropellos y vejámenes, para quien conoce el sistema es la oportunidad de acrecentar sus arcas, ya que el pueblo ignorante y los partidos emergentes no tendrán las herramientas ni los mecanismos para pedir justicia. Es así que se va repitiendo el círculo y permitiéndole a la tradición continuar con sus sistemas políticos (violentos, corruptos, con escándalos mediáticos).

El abstencionismo deja claro que el país no está de acuerdo con sus gobernantes, sin embargo se ha convertido en un autocastigo para el país, porque los pocos votos emitidos permiten la continuidad de dichas circunstancias. Al no participar está permitiendo que otros decidan y se continúe con lo que no se quiere: el dominio injustificado, la corrupción, la desvinculación de éstos de los asuntos concretos y de la vida comunitaria, la falta de credibilidad de las fuerzas políticas ante el incumplimiento de las promesas electorales, el carácter cerrado de las listas electorales y un infinito etcétera.

Ahora en manos de los ciudadanos queda demostrar un mínimo de cultura electoral, aún quedan pocos días para que cada quién revise la hoja de vida de los diferentes candidatos, conozca sus planes de gobierno y se informe verdaderamente de la persona que considera idónea para representar los intereses de su comunidad. Pero sí sería interesante y conveniente, por cierto, que los electores de Soacha votaran por un candidato que de una u otra forma represente los intereses del municipio. Son seis opciones y la verdad no creo que todos sean tan malos como para no merecer el respaldo electoral.

Hay que recordar que a lo largo de la historia el 90% de los candidatos a Senado del país han sacado votos de Soacha y los de Cundinamarca con Cámara les ha ido igual o hasta mejor. ¿No creen ustedes, señores electores, que es mejor tener un soachuno en el congreso-que algo traerá, que premiar a unos sinvergüenzas que elección tras elección sacan votos de esta golpeada ciudad y sólo se acuerdan que existe cuando se repite la jornada electoral cada cuatro años?. Quedan aún dos días para pensarlo.