En Cundinamarca hay más de 8.000 adultos mayores que no tienen la segunda dosis contra el covid-19, según el gobierno departamental es un riesgo grande ya que, llegó la variante de ómicron y delta al país.

Con las variantes Ómicron y Delta amenazando la salud de los cundinamarqueses, que más de 82.000 personas mayores tengan todavía pendiente su segunda dosis de la vacuna es un riesgo alto de salud pública.

Así lo dio a entender Diego Alejandro García Londoño, Jefe de Gabinete y Gerente delegado para la atención del covid19 que lidera el Plan Departamental de Vacunación.

“Aunque las cifras nos muestran que la vacunación ha sido una estrategia muy efectiva para contener la pandemia, no podemos descuidar un grupo importante de personas mayores de 60 años que siguen estando expuestas a contagio y enfermedad como consecuencia de un esquema incompleto y, por supuesto, la falta de una dosis de refuerzo”, dijo el gerente.

Por eso el funcionario insistió a que todos los estamentos públicos, privados, religiosos, educativos, medios de comunicación, juntas de acción comunal, y las mismas familias, les insistan a estas personas para que complementen sus esquemas de vacunación.

“Las vacunas no dañan las fiestas, todo lo contrario: son la única forma que tenemos en este momento para disfrutar las reuniones y las fiestas de fin de año con salud, pero este también es un llamado para que en cada municipio repliquen este mensaje y les insistan a estas personas y a quienes no se han vacunado todavía, para que entiendan que la superación de la pandemia será una realidad cuando todos estemos vacunados. Es la única forma de cerrarle la puerta al virus”, recalcó el Gerente García Londoño.