Diariamente, las Secretarías de Ambiente y Movilidad se toman las principales vías capitalinas para controlar los vehículos chimenea, que con bocanadas de polvo, hollín y humo contaminan el aire bogotano. Los vehículos que no pasan las pruebas de emisiones son inmovilizados y multados con 15 salarios mínimos mensuales legales vigentes.


Este año, entre enero y agosto, las autoridades han revisado un total de 59.823 vehículos, de los cuales 12.208 se “rajaron” en emisiones atmosféricas. Sin embargo, la gran mayoría (47.615) pasó las mediciones de opacidad (en el caso de los diesel) y los análisis de gases (para automotores con combustible a gasolina).

A los patios fueron a parar 2.471 vehículos, los cuales están obligados a asistir a un punto de control ambiental, un predio en donde la Secretaría de Ambiente realiza las mediciones de análisis de gases y opacidad ubicado en la carrera 84ª No. 11 A 34.

Allí, la SDA también realiza pruebas a las empresas de transporte público colectivo o de carga que quieren ingresar al Programa de Autorregulación Ambiental y a las que han solicitado una prorroga y deben presentarse nuevamente para las pruebas de opacidad. De igual forma asisten los vehículos chimenea que son requeridos por la SDA, para verificar el estado de cumplimiento de la normatividad.

Los vehículos rechazados por las autoridades fueron castigados por sobrepasar los niveles de emisión en cuanto a opacidad para vehículos diesel y monóxido de carbono e hidrocarburos, por emitir humo azul por más de 10 segundos para los vehículos a gasolina.

La Secretaría Distrital de Ambiente informará los pormenores del balance de contaminación atmosférica de estas fuentes móviles este martes a partir de las 7 de la mañana en el punto de control ubicado en la avenida ciudad de Cali con calle 14, frente al Carrefour de Hayuelos.

En 2010, ambas Secretarías revisaron 150.887 vehículos en vía, de los cuales fueron rechazados 17.807 e inmovilizados 5.507.

«El llamado es para que los dueños de los vehículos cumplan con la normatividad ambiental y dejen de emitir bocanadas de material particulado. Según el inventario de fuentes fijas y móviles de Bogotá, los vehículos capitalinos aportan alrededor de 1.400 toneladas de polvo, hollín y humo al año, de las cuales el 39 por ciento provienen del transporte público colectivo, el 33 por ciento de la flota de vehículos de carga y el 21 por ciento de las motocicletas”, dijo Juan Antonio Nieto Escalante, Secretario Distrital de Ambiente.