Según la Veeduría Distrital de Bogotá, la famosa máquina tapahuecos adquirida por la Administración del Alcalde Gustavo Petro no cumplió con las metas que se planteó, dado que la firma contratista no alcanzó el objetivo propuesto en un principio.


Según un informe de la Veeduría Distrital, Green Patcher Colombia S. A. S., contratista encargado de inyectar mezcla asfáltica por medio de la polémica máquina tapahuecos, no cumplió con su objetivo.

Así lo advirtió el organismo de control al revelar que el contratista no logró inyectar los 15.684 metros cúbicos de mezcla asfáltica que debía.

“Al 29 de noviembre había aplicado 11.626 metros cúbicos, es decir, el 74 por ciento de la meta”, afirmó la entidad.

Además, la Veeduría dijo que para el 15 de octubre de este año al contratista se le habían pagado unos $ 6.570 millones, lo que equivale al 55,6 por ciento del valor total de los trabajos.

Problemas constantes:

El contrato firmado el 27 de diciembre del 2013 por un valor de 11.822 millones de pesos, ha tenido problemas desde el comienzo.

El primero se dio cuando el Alcalde Gustavo Petro usó la remalladora en la calle 134 con carrera 11 y a los pocos días el hundimiento ya estaba abierto de nuevo.

El segundo inconveniente ocurrió al conocerse que el representante legal de la firma contratista era el actor Juan Pablo Posada, quien por las presiones producidas renunció al cargo.

Luego, la misma Veeduría Distrital emitió un informe en el que se afirmaba que Green Patcher Colombia S. A. S. tenía “falencias relacionadas con el equipo humano de trabajo, la calidad de la mezcla (…) y un atraso en el cronograma”.

Por lo anterior, el contratista tuvo que rehacer la mezcla asfáltica para que cumpliera con las condiciones necesarias. Esta vez, con otro proveedor, con el fin de que los hundimientos ya arreglados no volvieran a aparecer.

“La verdad, no estoy preocupado por el tema de los atrasos porque sé lo que estoy haciendo y ya tengo experiencia en otras ciudades. Por mucho, nos pasaremos un mes”, había asegurado Antonio Fernández, gerente de la empresa Green Patcher, en junio del 2014.

Sin embargo, ha pasado más de un año desde entonces y la ejecución del contrato, según la Veeduría Distrital, apenas llega al 74 por ciento.

Por su parte, el ingeniero Juan Carlos Abreo, director de la Unidad de Mantenimiento Vial, afirmó que un poco más de 700 huecos que fueron tapados con la remalladora en el 2014 no fueron pagados. Esto, debido a que no cumplían con la calidad requerida por el Distrito.

Además, el funcionario afirmó que de los hundimientos arreglados, actualmente, el 98 por ciento de ellos presentan condiciones óptimas. “Solo el 2 por ciento tiene algún problema”, indicó.

Con el apoyo de: El Tiempo