No contentos con invadir el espacio público, algunos vendedores informales se quedan bebiendo hasta altas horas de la noche, con música a alto volumen e irrumpiendo la tranquilidad de los residentes.

Molestos están los residentes que viven en los alrededores del centro comercial Prado Verde porque algunos vendedores informales promueven el desorden y el ruido, lo que repercute directamente en la tranquilidad de los vecinos.  “Ponen música a alto volumen, hablan duro, gritan, ríen y algunas veces se han presentado escándalos y peleas a altas horas de la noche, una situación que resulta molesta y desagradable porque necesitamos dormir y descansar”, denunció un residente de la zona.

Para algunos habitantes, además de ser molesta la situación por el alto ruido que generan los vendedores, les preocupa la actitud de las autoridades porque generalmente se llama a la policía y no acude al lugar. Anoche (viernes), por ejemplo, sólo después de llamar varias veces y cuatro horas después, llegaron los uniformados.

“Esa música a alto volumen es demasiado molesta, eso parece es una cantina por el ruido y el ambiente que se crea, se llama a la policía y no viene. Anoche después de tanto llamar e insistir, por fin llegaron como a la 1:00 a.m.”, añadió una residente del sector.

Otros residentes aseguraron que en el grupo de vendedores hay venezolanos, que algunas veces viene la policía y sólo les llama la atención, pero que, al irse los uniformados, continúan con el escándalo.

Lo peor para los residentes es que los vendedores se instalan de nuevo desde las 6:00 a.m. del día siguiente y continúan con sus actividades escandalosas hasta altas horas de la noche, un ciclo que se repite a diario, incluyendo los domingos y festivos.