El diez de agosto vence el plazo para que los partidos inscriban sus candidatos que participarán en la contienda electoral del 30 de octubre, una jornada que escogerá los gobernantes de municipios y departamentos para los próximos cuatro años. A estas alturas del partido el 95% de los movimientos tienen definidos sus aspirantes y cuadros políticos, resultado de un proceso y un trabajo que se viene haciendo con paciencia e inteligencia para no improvisar.


Sin embargo, hay partidos que aún no dan a conocer el nombre de sus candidatos, quizá por falta de planeación, desorden o estrategia política.

Pero hoy me referiré al caso del partido Liberal en Soacha. Los demás movimientos prácticamente ya mostraron sus cartas con las que jugarán en las elecciones del 30 de octubre, y el partido más tradicional y mayoritario del municipio tiene en ‘jaque’ a seguidores, simpatizantes y ciudadanía en general. No olvidemos que el actual alcalde fue elegido por el partido Liberal y a lo largo de la historia soachuna ha sido éste movimiento político el que más alcaldes ha puesto.

Lo que me parece de mal gusto es que un partido tan prestigioso en la historia local juegue al gato y al ratón, y además engañe a la comunidad soachuna al generar una expectativa frente a la escogencia del candidato de la colectividad que participará en la contienda de octubre.

Pareciera vana la aspiración de los precandidatos liberales que se inscribieron para participar en una supuesta consulta o encuesta, cuando pasan los días y no hay un pronunciamiento oficial de la Dirección Nacional al respecto. Rumores van y vienen sobre la posición del partido frente al candidato a la alcaldía del municipio de Soacha, más cuando hay una división interna en el Directorio Municipal Liberal.

No quiero herir susceptibilidades ni mucho menos entrar a cuestionar a cada uno de los codirectores locales, pero sí me parece que a un partido de prestigio como el Liberal le queda muy mal esa ‘pelea’ interna que lo único que lleva es a una crisis que seguramente repercutirá en la decisión que tome el director nacional, en cabeza del Dr. Rafael Pardo.

No es secreto que el Directorio Municipal Liberal esté dividido. Unos se inclinan hacia un pronunciamiento de respaldo al candidato de la U Juan Carlos Nemocón y otros insisten en que se debe jugar con un candidato propio.

La verdad, eso tendrán que definirlo a nivel del partido, pero lo que sí es de mal gusto es que se tenga en vilo, no solo a la ciudadanía y a los simpatizantes liberales, sino a los mismos aspirantes a alcaldía, concejo y Juntas Administradores Locales.

Soacha requiere un pronunciamiento inmediato del Dr. Rafael Pardo y del secretario general del partido. Ojalá, y prefiero volver a escribir la editorial, que mientras digito estas letras, la Dirección Nacional esté resolviendo esta molesta situación que envuelve a los ciudadanos del municipio.

Independientemente de la decisión que tome la Dirección Nacional, creo que se debe parar ya este juego ‘vergonzoso’ que solo genera zozobra e incertidumbre entre los habitantes de un municipio, que lo único que ha hecho a través de la historia es aportarle al partido los votos para que sus candidatos a los diferentes cargos de elección popular disfruten del poder elección tras elección, con pocos resultados para una ciudad que lo ha dado todo.