En los últimos años jóvenes de esta generación han optado con gran ánimo el hecho de hacer objeción de conciencia contra el servicio militar, ellos no quieren ir a una guerra la cual no entienden, no crearon y no saben qué intereses patriotas van a defender, sin embargo todos y cada uno de los colombianos varones deben definir su situación militar, salvo algunas excepciones contempladas en la ley.


La objeción es una razón o un argumento de carácter moral que impide que hagamos alguna acción la cual nos parece va en contra de nuestros principios y convicciones.

Lo primero que me pregunto ¿para qué le sirve a un joven la libreta militar? y me doy cuenta que no es más que un pergamino que lo único que sirve es para dejar de garantía en algún billar o taberna por alguna deuda que pagar y para presentar la fotocopia y emplearse, como me comentan algunos amigos reservistas. La libreta militar de primera categoría no te da ningún privilegio con las instituciones de la patria a la cual se le presta el servicio, salvo la engañosa esperanza que muchos encuentran en que la guerra, los sacará de pobres siendo soldados profesionales y si son bachilleres tal vez alcancen el grado de sargento.

En la actualidad la objeción de conciencia está contemplada en la declaración universal de los derechos humanos en su artículo 18, igualmente en la declaración del pacto internacional de derechos civiles y políticos (art 18), y también la constitución de 1991 reza que ningún colombiano será obligado a actuar en contra de su conciencia (art 18), pero como ‘hecha la ley, hecha la trampa’ dice la sabiduría popular, los senadores más adelante legislaron en el artículo 216 diciendo que todo joven varón colombiano al cumplir los 18 años está en la obligación de definir su situación militar y tomar las armas cuando la situación así lo demande, y ojo porque es claro que lo primero es definir y no prestar como pasa en la mayoría de los casos en que los jóvenes son inducidos a firmar voluntariamente.

En el año 2009 la corte constitucional se pronunció respecto al tema por medio de la sentencia C 728 que respalda la objeción de conciencia y menciona que es un derecho fundamental y debe ser de inmediato cumplimiento, así esta no tenga una regulación.
Para ser objetor no debo pertenecer a alguna religión, en la actualidad los jóvenes pueden objetar por razones de índole humanitario, filosófico, ético, político, religioso incluso estéticos.

También me pregunto ¿servicio militar obligatorio en un país de tan poca cultura política y que evidencia unos indicadores de abstención electoral tan altísimos? Cual amor a la patria, a los jóvenes se los llevan por pura obligación porque desde los colegios ya les están haciendo el reclutamiento, pero ahora es muy fácil objetar, escribes un derecho de petición con tus razones y la radicas en la personería, la procuraduría, la dirección de reclutamiento, o el distrito militar y esperas los términos de ley, además si el joven tiene SISBEN y es de estrato 1,2,3 hasta el 2013 la libreta costaba 89.000 pesos, esperemos que el nuevo congreso inicie la discusión y legislación del tema pero también digo que si yo hubiera conocido el concepto de objeción de conciencia, jamás habría perdido esos 18 meses.